Entre popularidad y presiones: Sheinbaum a un año de su gobierno

Por Eduardo García, Alfredo Corchado y Vicente Calderón.

Este artículo ha sido publicado conjuntamente con Puente News Collaborative, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la información, organización y financiación de noticias de calidad y rigor informativo enfocadas en la frontera entre Estados Unidos y México.

Pie de foto: Claudia Sheinbaum en el Estadio Juárez Vive, en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 26 de septiembre.Omar Ornelas / El Paso Times

Tijuana, México, 1 de octubre (Puente News Collaborative) – A un año de iniciado su sexenio, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum sigue en lo más alto.Casi ocho de cada diez mexicanos aprueban su desempeño, de acuerdo con un promedio de encuestas recopilado por el portal Oraculus.mx, un nivel de apoyo que eclipsa al de cinco presidentes anteriores y que sería la envidia de casi cualquier líder mundial.

La aprobación pública de Sheinbaum incluso supera la de su mentor y predecesor inmediato, Andrés Manuel López Obrador, un mandatario muy popular que dejó el cargo con un sorprendente 76% de aprobación.

Claro está, muchas presidencias en México comienzan con entusiasmo para terminar con indiferencia. O peor. Pero, al igual que López Obrador, la primera presidenta de México se ha ganado los elogios de muchos por enfrentar la pobreza y la desigualdad profundamente arraigadas en el país. En los últimos seis años, 13.4 millones de mexicanos salieron de la pobreza, de acuerdo con cifras oficiales. Eso es más de tres veces lo logrado por los tres gobiernos anteriores, de centroderecha y orientación promercado, durante los primeros 18 años de este siglo.

“Creemos que nuestro país vive una transformación pacífica porque cambiamos el modelo económico”, dijo Sheinbaum la semana pasada en Ciudad Juárez, antes de visitar Baja California, Jalisco y Colima. Estaba en una gira nacional para destacar lo que considera sus logros en vísperas de su primer año de gestión. “No se trata de apoyar a los de arriba, sino de levantar a los de abajo hacia arriba”.

Seguidores reciben a Claudia Sheinbaum en Ciudad Juárez. Foto Omar Ornelas/El Paso Times. Muchos también le reconocen el haber sabido frenar —hasta ahora— las peores amenazas de su homólogo estadounidense, Donald J. Trump.

Sin embargo, aunque sus números sugieren un arranque más sólido de lo esperado, también esconden una realidad más compleja. Sheinbaum enfrenta problemas de inseguridad, las repercusiones de su polémica reforma judicial, casos de corrupción en su movimiento político y el impacto económico de los aranceles de Trump.

Las presiones más amplias ya empiezan a sentirse, particularmente aquí en la frontera.

“Sheinbaum está atrapada entre la espada y la pared. La espada es su coalición gobernante, que enfrenta crecientes dificultades”, dijo Tony Payan, director ejecutivo del Center for U.S. and Mexico en el Baker Institute for Public Policy de Rice University, en Houston. “La pared, evidentemente, es la presión económica y política que viene desde Washington”.

Payan subrayó que alrededor de 80% del comercio de México es con Estados Unidos: “México es, por mucho, el país más sensible y vulnerable. Brasil solo tiene 7% de comercio con Estados Unidos. Brasil puede sobrevivir e incluso sustituirlo. México no”.

Ciudades industriales como Tijuana, Ciudad Juárez, Del Río o McAllen, ubicadas en la frontera, suelen anticiparse a ciertas tendencias nacionales. Muchos residentes entrevistados ahí perciben que se avecina una tormenta. Con los aranceles estadounidenses obligando a algunas empresas a recortar personal, los empleos bien pagados comienzan a escasear, al tiempo que se reportan ya despidos masivos.

En Tijuana, vecina del área metropolitana de San Diego, más de 23,000 trabajadores fueron despedidos en los últimos 12 meses, de acuerdo con Federico Bañuelos, presidente de INDEX, la mayor asociación de maquiladoras de México.

En Ciudad Juárez, que comparte el Río Bravo con El Paso, unos 65,000 de los 340,000 trabajadores de la maquila, o casi 20%, perdieron su empleo en el mismo periodo, dijo Jerry Pacheco, presidente y director ejecutivo de la Border Industrial Association.

“Es una caída enorme, inédita”, agregó Pacheco, atribuyéndola a los aranceles de Trump y al avance de la automatización. “Estamos hablando de incertidumbre económica”.

Personas en busca de empleo frente a una planta maquiladora en un parque industrial de Tijuana. Foto Vicente Calderón/Puente News Collaborative

Entre los desempleados recientes está Ángel Vargas, quien perdió el empleo automotriz que había conservado durante 10 años. Ahora vende burritos y asaderos —similares a quesadillas— preparados por su esposa y su suegra, cerca del Puente Internacional Paso del Norte, que une Ciudad Juárez con El Paso.

“Hacemos lo que podemos para salir adelante”, dijo mientras ofrecía burritos de res y de cerdo. Al mismo tiempo, elogió los programas sociales de Sheinbaum. “Toda ayuda es bienvenida para evitar caer en el oscuro mercado informal”, en referencia al crimen organizado.

En Tijuana y otras ciudades fronterizas, las maquiladoras antes competían por atraer trabajadores. Reclutadores levantaban carpas en parques industriales, ofreciendo bonos y prestaciones. Hoy, en cambio, son los solicitantes quienes hacen fila afuera de las fábricas con la esperanza de conseguir algún puesto.

“He enviado mi currículum, pero nadie me llama”, dijo Roberto, un ex supervisor de línea de producción en Tijuana. Perdió su empleo hace tres meses, tras ser obligado a cambiar de turno, algo incompatible con sus estudios. Pidió omitir su apellido completo por temor a ser vetado.

Su hermana, que llegó en 2023 desde Veracruz, consiguió empleo de inmediato entonces. Hoy también teme por su estabilidad laboral.

“Con los aranceles han subido los precios de lo que fabricamos y los clientes dejaron de comprar en Tijuana”, dijo Marta, la hermana, quien también pidió reservar su apellido. “Prefieren países más baratos como Guatemala”, adonde se han trasladado muchas maquilas.

El panorama laboral es igual de sombrío a nivel nacional. Entre abril y agosto, las empresas eliminaron casi 265,000 puestos de trabajo, una contracción inédita desde, al menos, principios de siglo, de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La comparación excluye la excepcional caída de 2020, cuando la pandemia de COVID-19 y el cierre económico de dos meses costaron al país 1.1 millones de empleos.

En este contexto, Sheinbaum, de 63 años, lanzó el Plan México, a inicio de su gobierno para buscar reactivar la economía creando polos de desarrollo en todo el país. Los promovió en su visita a Ciudad Juárez y Mexicali.

Estos polos regionales, dijo, ofrecerán la infraestructura y los servicios que necesitan las empresas para instalarse, además de vincularse con instituciones de educación superior para asegurar mano de obra calificada.

María Eugenia Campos, gobernadora de Chihuahua, y Claudia Sheinbaum en Ciudad Juárez, a finales de septiembre. Foto Omar Ornelas/El Paso Times

También plantea impulsar el crecimiento mediante asociaciones con Petróleos Mexicanos (Pemex),

la petrolera estatal más endeudada del mundo. El plan también prevé que las empresas generadoras de

electricidad construyan nuevas plantas en zonas desatendidas para abastecer a las industrias que se

reubiquen o expandan en México.

Pero, a casi diez meses de distancia, ni los polos de desarrollo ni los proyectos energéticos se han materializado.

Esto lleva a algunos críticos a cuestionar si Sheinbaum ha relegado sus metas económicas mientras se concentra en lidiar con Trump.

“México enfrenta dos obstáculos clave para atraer inversión extranjera: un poder judicial electo que amenaza la imparcialidad y una generación eléctrica insuficiente para sostener nuevos proyectos manufactureros”, dijo James S. Taylor, fundador de Vianovo, una firma consultora con sede en Austin, Texas.

Quizá el mayor logro de Sheinbaum hasta ahora ha sido contener a Trump —al menos en dos ocasiones— para evitar que elevara los aranceles a productos mexicanos que no cumplen con el Tratado México Estados Unidos Canadá, o T-MEC. Gracias a su negociación directa con él, México sigue pagando el arancel efectivo más bajo entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, aunque no está claro si esa ventaja se mantendrá.

Hace poco, Sheinbaum anunció —al estilo Trump— que México impondrá aranceles punitivos de entre 30 y 50% a importaciones de países con los que no tiene acuerdos comerciales. Analistas interpretaron la medida como un gesto hacia Trump, pues afectará sobre todo a mercancías chinas que se venden en México y que se sospecha son reexportadas a Estados Unidos.

En las calles de El Paso, de hecho, ya se ven de vez en cuando autos eléctricos chinos.

Otro golpe a su administración fue un reciente escándalo por el contrabando de millones de barriles de combustible de Texas hacia México, en el que estarían implicados altos funcionarios cercanos a Morena y mandos de la Marina, incluidos un vicealmirante y un contralmirante.

Aun así, mientras la violencia y las desapariciones siguen siendo elevadas en muchas regiones, el número de homicidios se redujo significativamente en el último año. De acuerdo con la consultora Lantia Intelligence, la tasa de homicidios en el primer semestre fue la más baja en ocho años.

“No podemos llamarlo una victoria”, escribió en una columna Eduardo Guerrero, fundador de Lantia. “Sin embargo, me atrevo a decir que estamos en un proceso franco de pacificación y que este proceso tiene una alta probabilidad de éxito”.

Por ahora, Sheinbaum ha logrado convencer a Washington de que la cooperación antidrogas es más eficaz que la acción unilateral. En dos ocasiones, México entregó a capos muy buscados para enfrentar cargos en Estados Unidos. En total, su gobierno ha enviado al norte a 55 narcotraficantes.

Incluso el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la elogió al describir la cooperación en seguridad con México como “la más estrecha” tras reunirse con ella y su gabinete de seguridad.

“Gran parte del mérito es de la presidenta Sheinbaum y su administración por atender temas que habían sido ignorados durante mucho tiempo”, dijo.

La mayoría de los mexicanos —incluso algunos críticos— reconocen que la popularidad de Sheinbaum puede resistir las nubes de incertidumbre económica que se ciernen sobre la frontera. Pero solo por un tiempo.

En Tijuana, persisten señales —aunque tenues— de la resistencia característica de la región. Roberto logró colocarse en otro empleo, aunque fuera de la manufactura. Dice que ahora los empleadores son más selectivos, pues tienen más candidatos que vacantes y prefieren a los jóvenes. Su hermana sigue con trabajo, pero algunos turnos le han sido cancelados, lo que aumenta su preocupación por conservarlo.

Editada por Dudley Althaus. García reportó desde la Ciudad de México. Calderón desde Tijuana y Corchado desde Ciudad Juárez, Austin y El Paso.

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