La inteligencia artificial puede ayudar pero no sustituye la buena terapia
La psicología tiene que insistir en abrir puertas dijo Amanda Clinton, Directora ejecutiva de asuntos internacionales de la Asociación Americana de Psicología durante su participación en el Congreso Nacional de Psicología organizado en abril pasado en Cetys Universidad y en coordinación con el Consejo Nacional para la Ensenanza y la Investigación en Psicología, (CNEIP)
La Dra. Clinton lleva años construyendo redes entre colegas de distintos continentes, convencida de que el contacto personal deshace los prejuicios que la distancia alimenta.
“Al conocerse personalmente, lo que se imaginaba que fuera la verdad no lo es”, dijo en entrevista con Tijuanapress.com
“Yo puedo pensar que alguna persona de África es así, pero al conocerlo entiendo que primero es un continente con varios países muy diferentes.”
La urgencia de esa colaboración, argumenta Clinton, se explica por la naturaleza de los problemas actuales. Frente a crisis tan grandes como el cambio climático o la desigualdad, la tendencia humana es buscar culpables.
“Juzgamos porque la política está causando problemas algo lejanos del público”, dijo. La respuesta no es la denuncia sino el encuentro: en la Alianza Global de Psicología, organización que integra, el método es precisamente ese — construir confianza antes de buscar acuerdos.
Antes de llegar a Tijuana, la Dra. Clinton sostuvo conversaciones con colegas de Centroamérica y México sobre migración en la frontera con Estados Unidos.
“Se me hizo muy difícil lo que tenían que decirme siendo estadounidense”, admitió. “Pero esas conversaciones sinceras son lo que nos lleva al éxito.”
Ante la pregunta de cómo romper la polarización en sociedades tan divididas como México o Estados Unidos, Clinton respondió que la ciencia psicológica es clara:
“Si mi tío y yo sabemos que no estamos de acuerdo, ni siquiera vamos a sentarnos juntos en la mesa cuando sale la familia a cenar”, ilustró. El mismo principio, trasladado a comunidades enteras, requiere figuras que funcionen como coordinadores: personas dispuestas a llamar, conectar y escuchar sin ceder a la impaciencia.
“Si es difícil que el tío se siente al lado de su sobrina, imagínese cómo traemos una ciudad entera a la mesa.”
En materia de salud mental, Clinton observa una paradoja en Estados Unidos: el estigma cedió durante la pandemia, especialmente entre los jóvenes, pero los sistemas de atención no han crecido al mismo ritmo que la demanda.
Aquí la psicóloga fue enfática. La tecnología no ha logrado superar lo que los verdaderos profesionales de la psicoterapia pueden hacer.
La inteligencia artificial ha llenado parte del vacío — “allí pueden conseguir alguna ayuda” — pero con límites evidentes. “Un chatbot no es suficiente solo. Se necesita terapia”, dijo.
Sobre las adicciones, que describió como uno de los principales alteradores de la conducta en ambos países, Clinton abogó por un cambio de modelo: de la atención individual a la salud pública.
Argumenta que la gente empieza a consumir sustancias por estrés, ansiedad y miedo, señaló, y el sistema debería interceptar eso mucho antes, idealmente desde la escuela secundaria. El obstáculo es tanto político como cultural.
“Los gobiernos quisieran ver resultados inmediatos, y la prevención es un proceso en el que no se ven resultados inmediatos.”
Medir la ausencia de una adicción, reconoció, es más difícil que medir su presencia.”Los gobiernos quisieran ver resultados inmediatos, y la prevención es un proceso en el que no se ven resultados inmediatos.” Medir la ausencia de una adicción, reconoció, es más difícil que medir su presencia.
Al hablar de los medios de comunicación, Clinton eligió sus palabras con cuidado — “necesito mi empleo”, bromeó — pero fue directa en su propuesta: el periodismo puede hacer más que informar si traduce la ciencia en acción concreta.
“No solo se escucha y se deja ir”, dijo. “Si los medios pueden traer la ciencia a la acción, ese impacto es mayor.” En un mundo con demasiado miedo y poca curiosidad, esa es, en su visión, la tarea que comparten la psicología y el periodismo: no explicar los problemas, sino mover a la gente a enfrentarlos.
Nota de la redacción:
En el proceso de producción de este artículo se contó con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial. La entrevista fue realizada en persona. El texto final fue revisado por el equipo humano de Tijuanapress.com













