HAY PLANES Y PROMESAS PERO NO ALBERGUE

Gobierno federal dice -otra vez- que “en unos días”.

Editorial.

Por Vicente Calderón.

Tijuana, martes 3 de septiembre de 2019.

 

La ayuda que el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió para los centroamericanos que regresa Estados Unidos a la frontera norte no se ha materializado en Baja California.

Una y otra vez anunciaron la instalación de albergues para quienes solicitaron asilo en la Unión Americana, pero en concreto no hay tal.

Baja el acuerdo  entre ambos países, México aceptó recibir a los extranjeros para que esperen en territorio mexicano su trámite de petición de refugio.

La semana pasada el delegado único del gobierno federal, Alejandro Ruíz volvió a anunciar que en unos días inaugurarían el albergue prometido.

“Ya está el espacio pactado con los dueños, ya estamos en el papeleo” declaró el jueves pasado.

Dijo que estaría listo a finales de esta semana o a principios de la próxima.

“Los vamos a invitar a la inauguración” dijo a un pequeño grupo de reporteros que le entrevistaron después de su participación en un evento público en el Centro Cultural Tijuana.

Se negó a dar detalles de la ubicación pero dijo que estaría cerca del Bazar Insurgentes. Un malogrado centro comercial ubicado a un lado del Parque Morelos.

Anteriormente  el mismo funcionario había anunciado que el albergue se instalaría en ese inmueble que se encuentra en litigio desde hace una década.

Después de que se diera a conocer que el próximo alcalde de Morena es socio del fallido negocio y de la inconformidad de los vecinos del Bazar aceptaron que no instalarían ahí el albergue.

Están por cumplirse 4 meses de las promesas que el presidente hizo precisamente aquí en Tijuana, tras de anunciar el acuerdo que se supone impidió la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos.

El gobierno mexicano diseñó un plan detallado para atender a los migrantes retornados bajo el programa “Remain in Mexico” o “Quédate en México” para lo cual destinaría 267 millones de pesos.

Pero en Baja California no ha pasado de anuncios. De promesas incumplidas. Al menos hasta ahora.

De cualquier manera, si  se instala este albergue oficial, llegará muy tarde  para muchos de los solicitantes de asilo retornados a México.

Un buen número ya se regresó a sus países precisamente porque no encuentran ayuda para esperar aquí su trámite.

Renunciaron  a su siguiente cita ante la autoridad norteamericana ante las difíciles condiciones que tendrían que enfrentar si se quedaran en México.

Nuevamente han sido las organizaciones religiosas y de la sociedad civil -esas a las cuales el gobierno de López Obrador les quitó la poca ayuda económica que les daba- las que han ayudado a los migrantes.

En Mexicali tampoco se ha materializado la creación de tal albergue oficial. Su solo anuncio provocó rechazo de vecinos de donde se dijo se instalaría.

Todavía habría que esperar al fin de esta semana o principios de la siguiente para saber si en esta ocasión sí cumplen.

Pero para muchos migrantes centroamericanos será demasiado tarde.

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