Alarma por la oleada de asesinatos ilegales de Israel en Gaza y Cisjordania
Foto: ©PMA/Maxime Le Lijour vía Noticias ONU.
La Oficina de Derechos Humanos en el Territorio Palestino Ocupado condena el asesinato de dos familias palestinas por fuego israelí en Gaza y Cisjordania, en incidentes ocurridos el 15 de marzo que reflejan un “patrón de total desprecio por las vidas palestinas” y una impunidad que no cesa.
En Gaza, un ataque aéreo israelí alcanzó una de las pocas viviendas que aún permanecían en pie en Az Zuwaida, en el centro de la Franja. En el bombardeo murieron un hombre, su mujer embarazada de gemelos y su hijo de diez años. Un adolescente de 15 años que se encontraba en una tienda de campaña cercana para desplazados también perdió la vida. Horas después, un ataque con dron contra un vehículo en la misma localidad mató a ocho policías palestinos. Desde el anuncio de la tregua en octubre de 2025, 663 palestinos han muerto en ataques militares israelíes.
En Cisjordania, fuerzas de seguridad israelíes abrieron fuego contra un coche en Tammoun y asesinaron a un matrimonio y a sus dos hijos pequeños: Mohammad, de cinco años, y Othman, de seis, que padecía discapacidad visual y auditiva. Los dos hijos mayores, de ocho y once años, sobrevivieron y relataron que los soldados los agredieron físicamente tras matar a sus padres y hermanos, gritándoles: “Matamos a perros”. Con estas muertes, ya son 1071 los palestinos asesinados por fuerzas israelíes y colonos en Cisjordania desde el 7 de octubre de 2023, incluidos 233 niños.
La violencia de los colonos también se ha intensificado. El 14 de marzo, un joven de 28 años fue asesinado a tiros en Nablus. Es la sexta víctima mortal por disparos de colonos desde el inicio del conflicto regional el 28 de febrero. En otro ataque, residentes del norte del Valle del Jordán denunciaron que colonos agredieron sexualmente a un hombre, lo desnudaron, le colocaron bridas en los genitales y lo arrastraron, mientras amenazaban a la comunidad con matarlos si no abandonaban sus hogares.
Ajith Sunghay, jefe de la oficina de derechos humanos en el territorio palestino ocupado, declaró: “La impunidad está impulsando más muertes, más desplazamientos y más sufrimiento. La rendición de cuentas por todas las violaciones de los derechos de los palestinos es indispensable para revertir estas alarmantes pautas, no es un lujo”.
Relatora para Irán: la guerra profundiza la crisis de derechos humanos
La relatora especial para Irán, Mai Sato, presenta ante el Consejo de Derechos Humanos un informe que advierte que la guerra está profundizando una crisis de derechos humanos ya de por sí grave. Sato denunció que más de mil civiles han muerto en los ataques, incluyendo el bombardeo de una escuela primaria en Minab y daños en varios lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los ataques a infraestructuras petroleras han provocado una lluvia negra tóxica con graves consecuencias para la salud pública.
Entre 600.000 y un millón de hogares iraníes, hasta 3,2 millones de personas, han sido desplazados internamente, huyendo de Teherán y otras grandes ciudades hacia el norte.
Sato subrayó que “si ponemos al pueblo de Irán en el centro de cualquier solución, la escalada militar debe cesar y todas las partes deben reanudar el diálogo diplomático inmediatamente”. La relatora documentó que durante las manifestaciones que comenzaron el 28 de diciembre de 2025, las fuerzas de seguridad dispararon a quemarropa contra manifestantes, incluidos niños, y que decenas de miles de personas fueron detenidas arbitrariamente, sometidas a confesiones forzadas y, en algunos casos, condenadas a muerte. Según su informe, hasta 7000 personas podrían haber muerto en las protestas.
Un corte de telecomunicaciones impuesto durante las protestas se ha repetido ahora, aislando a la población. Sato expresó su profunda preocupación por los detenidos, que están cada vez más aislados del mundo exterior sin supervisión independiente, y reiteró su solicitud, hasta ahora denegada, de visitar el país.













