SOLICITANTE DE ASILO ESPERA EL CUERPO DE SU ESPOSO

Foto: Cortesía KFMB.

Semanas después de su asesinato en Tijuana.

 

Por Vicente Calderón.

Tijuana, sábado 31 de agosto de 2019.

 

Dos semanas después de que lo asesinaran en Tijuana, el cuerpo de Phillip Caldwell continúa en la morgue de la ciudad.

La esposa del nativo de Alabama y los tres hijos del matrimonio se encuentran en un albergue en San Diego pero no pueden regresar a México porque solicitaron asilo en Estados Unidos.
Todavía el jueves pasado la Procuraduría de justicia de Baja California  tenía registradas dos de las seis victimas como no identificados.
En el caso de Caldwell argumentaron que ningún familiar se había presentado a identificar el cuerpo.
No hay otro pariente que lo pueda reclamar por lo que se pidió la intervención del Consulado Norteamericano.
Ese ha sido también el argumento por el cual  la Procuraduría no ha dado información oficial sobre el crimen o el avance de las investigaciones.
Pero los trámites legales no son el único obstáculo que enfrenta esta familia afectada por la tragedia.
Una empresa funeraria contactada telefónicamente por el padre de Phillip Caldwell dijo estar lista para trasladar el cuerpo a San Diego.
Solo esperan que alguien se acerque para responsabilizarse de los gastos.
Un trabajador de la empresa funeraria que pidió no se le identificara sugirió  lo hicieran pronto porque se atraviesa el día festivo.
Llevar el cadáver vía terrestre a San Diego y trasladarlo vía aérea a Alabama costaría más de 6 mil dólares.
El supervisor del condado de San Diego Nathan Fletcher inició una colecta mediante la plataforma “Go fund me” para ayudar a la familia.
David Gotfredson, productor de canal 8 de San Diego había documentado el viaje de la familia Caldwell desde Chiapas hasta Tijuana y sus dificultades para emigrar legalmente  a pesar de que Phillip y sus tres hijos tienen la ciudadanía americana.
Al ver las notas en KFMB la estación afiliada a CBS el público ayudó donando dinero para los trámites necesarios para solicitar el asilo.
Mientras tanto los asesinos continúan libres.
Dulce la esposa de Phillip y madre de sus hijos declaró que quiere saber cómo sucedió el crimen aunque reconoce sentirse temerosa.
En una conversación telefónica dijo estar sorprendida de que su marido pudiera haber estado en la casa de su rentero, quien de acuerdo a información extraoficial aparentemente era el objetivo de los asesinos.
La vivienda que alquilaban se encuentra contigua al lugar donde quedaron las primeras 4 víctimas.
Ella recuerda que ocasionalmente le llevaban un plato de comida al propietario que se llama Javier pero ella conocía solo como ” maestro” porque así le decían los demás.
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