EXPEDIENTE CONFIDENCIAL

Por Gerardo Fragoso M.

Un alacrán en la espalda

Si algo ha distinguido a David Saúl Guakil en la política, no es su desempeño en los cargos que ha tenido, tampoco su oratoria o capacidad para debatir. La marca registrada del ex funcionario es hacer del chaqueteo su forma de vida.

En los corrillos del poder, Guakil es visto como el alacrán de la fábula de Esopo, capaz de clavar su ponzoñoso aguijón a quien le da apoyo y cobijo, tras jurarle lealtad a los ojos.

Y en el panismo deploran tener que cargar semejante arácnido en sus espaldas, por órdenes de su Comité Ejecutivo Nacional, ya que el distrito 8, donde Guakil irá como candidato a diputado federal, le fue entregado a Movimiento Ciudadano, en el marco de la alianza Por México al Frente.

Tal acción tiene contrariadas a las bases panistas, pues recuerdan que vencieron en tal demarcación, hace tres años.

Pero la molestia por la presencia de Guakil no está solamente en la base piramidal blanquiazul. Militantes de altos vuelos e historial dilatado, relataron a este columnista su enojo, cuando no preocupación, por el doble juego que Guakil prepara.

Cuentan que Guakil está preparado para clavarle su venenoso aguijón a Jorge Ramos Hernández, candidato panista al Senado y desean advertirlo.

Los referidos tienen información de que Guakil operará un voto cruzado en el distrito 8, para que cada sufragio que él obtenga como candidato a diputado federal, sea también para Jaime Bonilla Valdez, aspirante al Senado por Morena, y el candidato a presidente de la república por dicho partido, Andrés Manuel López Obrador.

Inquietos y sobresaltados, expresan que la nueva traición de Guakil acarrearía funestas consecuencias no solamente a Ramos, sino a Ricardo Anaya Cortés, el candidato presidencial panista, en el marco de una disputa como la que se avecina, tan cerrada, así esbozada hace unos días por el semanario inglés The Economist.

Y revelan un episodio: Luego de que Ramos fue acosado e injuriado por los miembros de Mexicali Resiste, al estar grabando un spot en la capital bajacaliforniana, los candidatos a diputados federales de Por México al Frente decidieron llamarle a Jorge, para cerrar filas con él. Cuando le pidieron a Guakil sumarse a tal acción, fue el único que se negó. Y por supuesto, fue también el único que no telefoneó al ex presidente municipal tijuanense.

Y recuerdan un dato: Guakil es cercano amigo de Carlos Murguía Mejía, quien a su vez lo es de Bonilla. Añadimos que cuando Guakil era delegado de la Secretaría de Economía, fue quien llevó a Murguía al cargo de subdelegado.

No se enojan en vano los panistas. La historia condena a David. En 2012, el entonces secretario de Desarrollo Económico del ayuntamiento de Tijuana, fue nombrado coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, a nivel local.

Y mientras en la mayor parte del país, Peña venció a López Obrador con más holgura que Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, en Tijuana, con la batuta de Guakil, el mexiquense a punto estuvo de perder.

Tijuana se pintó de amarillo, pero no por algún mal hepático, sino por la picadura de Guakil.

Los números no mienten y dejan clara la mano, o si lo prefiere el aguijón, de David: En 2006, a nivel nacional, AMLO tuvo 35.29% del voto nacional y la izquierda, sumada, un 38.0%. En Tijuana, AMLO tuvo un 23.75% de los sufragios y los dos candidatos izquierdistas alcanzaron 27.43%.

En 2012, a nivel nacional, AMLO, que fue el único candidato de izquierda, consiguió 31.57% del voto. Es decir, retrocedió, en lo personal, 3.72 puntos, en tanto su espectro político caía 6.43 unidades.

Sin embargo, en Tijuana, ¡AMLO sacó un mejor resultado que en 2006!, obteniendo 34.46% del voto, quedándose a solamente 0.46% de Peña (a nivel nacional, la distancia fue de 6.63%), elevándose 7.03% el sufragio de izquierda. En el resto del estado, López Obrador logró una votación 6.86 puntos menor a la de Tijuana y quedó 11.8 debajo de EPN. En 2006, AMLO sacó en Tijuana un resultado 0.58 puntos inferior respecto al que logró en el resto de Baja California. ¿Hacen falta más pruebas de la mano de Guakil?

Luego de clavar su hondo aguijón en las carnes tricolores, Guakil renunció al PRI, haciéndose el digno e infravalorado, para correr a los brazos de MC, donde puede seguir dando rienda suelta a sus afanes ofídicos.

A quién le dan pan, que llore. Dicho en los términos beisbolísticos de AMLO, su partido fildea lo que Guakil les pone en charola de plata. Y para esta contienda, pasado y presente dejan claro que David promete apagar al ‘Cerillo’ y poner a Ramos en la hoguera morenista.

Comentarios: gerfragoso@gmail.com

Twitter: @gerardofragosom

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