Cumbre de las Américas: Pragmatismo mutuo

Foto: Cortesía @CumbreAmericas.

Por José María Ramos, investigador del

Colegio de la Frontera Norte.

La Cumbre de las Américas a efectuarse en junio en la ciudad de Los Ángeles, California puede
significar un espacio muy importante para fortalecer una agenda de crecimiento y
desarrollo para los países de América del Norte, del Triángulo Norte y en general con
América Latina.

Los argumentos son los siguientes:


Una de las iniciativas más importantes es el Diálogo Económico de Alto Nivel, en el cual
se articulan la competitividad económica, seguridad y movilidad de las personas.

En el marco de la administración del presidente Biden, se ha planteado una nueva agenda en
materia de seguridad y desarrollo que impacta en las fronteras norte y sur mexicanas y
con los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras).

Esta agenda considera promover una diversidad de problemas: Seguridad, salud, cruces fronterizos,
migración, desarrollo, comercio y seguridad energética sustentable y cambio climático.

El reto es cómo gestionar de manera conjunta o particular la complejidad de tales problemas
para promover una relación bilateral y regional en donde predomine la competitividad, el
crecimiento y el respeto a las soberanías de cada país.

Un segundo marco relevante es la reunión entre los presidentes Joseph Biden con el
primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el presidente de México, Andrés Manuel
López Obrador, en la Cumbre de Líderes de América del Norte el pasado 18 de
noviembre del 2021, esta reunión fue el marco para fortalecer la integración y trazar una
nueva senda acorde a los desafíos globales complejos.

En tal reunión el gobierno mexicano reiteró la importancia de los flujos y movilidad
migratoria hacia Estados Unidos, en el contexto de la necesidad de mano de obra según
la integración laboral y del crecimiento que se espera de la economía estadounidense.

En ese marco, los tres presidentes participantes en la Cumbre destacaron la complejidad del
aumento de la migración irregular en el hemisferio, – 2 millones 949 mil migrantes
irregulares en el periodo de septiembre 2020 a abril del 2022 – el mayor flujo migratorio
en los últimos 20 años y reconocieron la necesidad de una eficaz gobernanza multinivel
priorizando la migración ordenada, segura y regular, según los principios de la ONU.

La emigración centroamericana y mexicana no disminuirá en el mediano y plazo. Las
diferencias salariales entre Estados Unidos y los países del Triángulo Norte y con México
son enormes y aumentará la demanda de mano de obra irregular por el crecimiento de la
economía estadounidense, en el contexto de la reactivación económica pos pandemia.

La Cumbre de las Américas es un espacio para que los países de la región reiteren la
importancia de que el gobierno de los Estados Unidos implemente el Programa de
Desarrollo hacia Centroamérica, con la finalidad de atender las
causas que originan los flujos migratorios hacia los Estados Unidos.

La Cumbre de las Américas también es el espacio idóneo para que México y los países
de América Latina reiteren la importancia de un acuerdo migratorio bipartidista y en
particular con los senadores republicanos, sobre la base de los beneficios económicos de
la migración irregular en las comunidades votantes de los congresistas republicanos.

La Cumbre es un espacio político para promover un eficaz cabildeo latinoamericano, considerando además, la importancia de las remesas que envían los migrantes latinoamericanos hacia sus naciones:

Las remesas hacia América Latina y el Caribe aumentaron a USD 131 000 millones en
2021 (Banco Mundial, 2022) lo cual refleja un aumento del 25,3 % con respecto a 2020, lo
que se atribuye a la reactivación laboral de los migrantes en Estados Unidos.

Entre los países que registraron tasas de crecimiento se mencionan Guatemala (35 %), Ecuador
(31 %), Honduras (29 %), México (25 %), El Salvador (26 %), República Dominicana (26
%), Colombia (24 %), Haití (21 %) y Nicaragua (16 %).

El impacto de las remesas en los PIBs de esos países va del orden del 25 al 40%, de ahí la relevancia de que sigan aumentando tales flujos ante las restricciones para promover el crecimiento.

México se ubicó como el país que recibió más remesas personales en América Latina y el Caribe en
2020, con un valor de 42.880 millones de dólares estadounidenses. Seguido por
Guatemala y República Dominicana con valores de 11.400 y 8.330 millones de dólares
respectivamente (Statista Research Department, 9 dic 2021).

América Latina debe de plantear una posición más pragmática en el marco de la Cumbre
de las Américas. Las recientes decisiones del gobierno del presidente Biden hacia Cuba y
Venezuela reflejan tal tendencia.

Por un lado, la disminución de las restricciones para viajes y remesas a Cuba, así como para las negociaciones de la principal petrolera estadounidense (Chevron) en Venezuela para negociar posibles actividades.


En la agenda de la Cumbre de las Américas la prioridad latinoamericana sería proponer
políticas con el gobierno de los Estados Unidos que disminuyan las asimetrías bilaterales,
reduciendo las desigualdades sociales, con base de una agenda social: control
corrupción; inversiones en sector energético promoviendo energías limpias, con interés
público y mayor autosuficiencia energética; mayores incentivos a micro, pequeña y
mediana empresa con una perspectiva de igualdad e insistir en una reforma migratoria
con un sentido social y económico.

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