LAS NUEVAS BATALLAS DE LEYZAOLA

julian leyzaola

“Esta silla no es para mí” dice. Quiere la del alcalde.
Por Vicente Calderón

Tijuana, domingo 3 de enero de 2016.

 

 

Tan peligroso es soslayar las acusaciones de tortura y abusos policíacos de Julián Leyzaola, como mezquino ignorar sus logros a favor de la seguridad pública de Tijuana.

No es el único responsable de detener la escalada de violencia que vivimos en Tijuana hasta el 2007.

Entonces la corrupción oficial prácticamente hizo que fuera más riesgoso ser un policía honesto que unirse a alguna de las facciones criminales que controlaban la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y otras dependencias.

Pero su liderazgo fue decisivo y lo ejerció no solo desde la oficina de la dirección y luego la Secretaría sino en el campo de batalla.

Hoy, Julián Leyzaola es uno de los “tiradores” a la presidencia municipal de esta frontera, donde por un tiempo se redujo la impunidad y hoy se vive un retroceso que provocó un aumento de homicidios y una mayor percepción de inseguridad.

El militar en retiro aceptó conversar con Tijuanapress.com sobre la lesión que lo tiene en silla de ruedas, sobre sus motivaciones para volver a estar de pie y ser alcalde por el partido Encuentro Social.

Pero también sobre las acusaciones de tortura y abuso policíaco contra él y el proceso de inhabilitación iniciado durante la gestión de su sucesor Alberto Capella.

Esta es la primera de una serie de notas periodísticas resultado de esa conversación.

 

 

 

En la época de mayor violencia en esta frontera, Julián Leyzaola tuvo un papel sobresaliente.

Encabezó la policía de Tijuana, en ese entonces una de las más corruptas de México.
“Era un escenario muy difícil donde las amenazas eran para todo mundo” dice quien fuera teniente coronel del ejército mexicano.

Desde ahí se enfrentó como nadie a los cárteles de la droga que se disputaban a sangre y fuego esta ruta del narcotráfico a Estados Unidos.

“Tenemos un éxito tremendo con el teniente coronel Leyzaola” declaró a Tijuanapress.com Mike Eckel, Agente especial del FBI
en San Diego casi al término de la gestión de Leyzaola Pérez en la policía de Tijuana.

Este norteamericano, agente del FBI reconoció que Leyzaola fue crucial para disminuir la inseguridad.
“Yo no puedo dirigir la policía pero si puedo hacer acciones desde otra trinchera” comentó hace unos días el controversial ex-jefe policiaco.

Ahora quiere ser alcalde de Tijuana.

 

Por ley todavía no puede hacer campaña, pero ha expresado su interés en redes sociales y en algunas apariciones públicas.

Este hombre de 54 años sobrevivió varios atentados.

Un pistolero lo atacó en Juárez, Chihuahua y ahora está en silla de ruedas.

“Yo tengo una lesión medular completa. Se supone que yo no debo tener sensibilidad de la lesión hacia abajo. Pero yo tengo sensibilidad que los médicos no me pueden dar la explicación. Yo siento frío y calor, siento adormecimiento en las piernas. Siento cosas que no debería sentir alguien con una lesión completa”

Ocurrió cuando ya había dejado la corporación de esa ciudad, tras reducir también ahí los homicidios.

El militar en retiro dice que no es la primera vez que está en una situación donde todo se ve en contra y él sorprende con sus resultados.

“Llevo un tratamiento con células madres estoy llevando terapias físicas para no perder la masa muscular y tengo la fe total que me voy a levantar de aquí. No me voy a quedar sentado! Esta silla no es para mí”

“De dónde saca fuerzas para sobreponerse ante algo así” le preguntó el que esto escribe.

“La formación que yo tengo, la formación profesional es una formación donde hay que remar siempre contracorriente” dice Julián Leyzaola.

Lo han acusado de torturador y eso merece una nota aparte.

Sin embargo muchos creen que él podría apaciguar esta frontera, donde la violencia ha vuelto a repuntar.

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