POCO AVANCE EN INVESTIGACIÓN DEL ASESINATO DE JORGE JIMÉNEZ MEDINA

El hombre asesinado en la Cacho.

 

Por Vicente Calderón

Tijuana, 22 de agosto de 2014.

 

 

Hasta la tarde del viernes, dos días después de su asesinato, nadie había reclamado el cadáver de
Jorge Ramón Jiménez Medina, quien fuera ejecutado el miércoles 20 de agosto, en la colonia Madero, mejor conocida como La Cacho.

La policía ministerial ha revelado poco acerca del homicidio cometido a plena luz del día y en una concurrida calle.

¨¨Sabemos que es un atentado directo, una ejecución directa en contra de él,  reclamo, cobro de alguna situación de los problemas que traía¨¨ declaró el jueves Miguel Ángel Guerrero, Coordinador de la unidad contra delincuencia organizada de la Procuraduría de justicia estatal.

¨¨Tenemos una línea de investigación fuerte en cuanto a una serie de denuncias que hay sobre él mismo por los delitos de despojo y fraude¨¨ agregó Guerrero Castro.

Pero el avance de las investigaciones reveló que las denuncias eran de tiempo atrás. Incluso la que pesaba en contra del acompañante de Jiménez Medina – Octavio Rodríguez- ya había prescrito según confiaron fuentes policíacas a Tijuanapress.com

Jorge Ramón Jiménez fue asesinado el miércoles, cuando un sujeto se bajó de un vehículo compacto, caminó hasta donde estaba la victima y abrió fuego.

Eran aproximadamente las 11 de la mañana. El conductor de la camioneta Toyota Rav 4 en la que viajaba Jiménez  alcanzó a llegar al Hospital pero él hombre originario de Sonora  ya había expirado.

Jorge Ramón Jiménez y su ex esposa Silvia Aranguren enfrentaron varias demandas civiles por la venta de terrenos.

Años atrás la mujer dueña del Instituto Aranguren, ubicado en la costosa zona Río Tijuana, fue detenida temporalmente. En ese entonces trascendió que era él y no ella el responsable de los problemas legales.

Jiménez Medina fue recordado por algunos investigadores veteranos como un hombre al que se le vinculó con la organización de los hermanos Arellano Félix cuando los criminales controlaban la plaza.

A pesar de las sospechas de lavado de dinero contra Jiménez Medina no se sabe que haya enfrentado problemas legales al respecto.

Extraoficialmente fuentes policíacas aseguran que no tienen indicios  de  que su asesinato tenga relación con el crimen organizado.

Incluso comentaron anónimamente que la situación económica del difunto era sumamente precaria.

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