PALBRAS,PALABRAS,PALABRAS…

Por Manuel Rosales Padilla.
Tijuana, 24 de enero de 2010.

La noche del 14 de abril de 1912, dos radiotelegrafistas lanzaban desesperadas señales de socorro a quien oyera. Eran los radioperadores del agonizante buque Titanic, a punto de ser tragado por las heladas aguas del Atlántico Norte, quienes transmitían la señal internacional de auxilio CQD.

El impráctico grupo de letras, perteneciente al sistema de claves internacionales que en el código morse se le conoce como clave de la Q, ya había sido sustituido por un conjunto de letras más práctico: SOS.

Existen ciertos grupos de letras que son una clave dentro de otra clave, la morse, y fueron convenidas a nivel mundial para abreviar expresiones y darse a entender por encima de cualquier idioma.

Aunque a ambas claves de auxilio les han endilgado significados, en realidad no son siglas que signifiquen algo, fuera de la convenida demanda de socorro.

Sin embargo, se dice que CQD quiere decir Come Quicking, Distress (Acudan rápido, desastre) y que SOS significa Save Our Souls (Salven nuestras almas), pero enseguida notamos que se trata de significados forzados, pues para salvar almas no somos los mortales los más idóneos.

En realidad, el cambio de CQD a SOS fue por cuestiones meramente prácticas, pues una de las letras más difíciles para quienes no tengan práctica en el manipuleo de la clave morse, es la letra C (-.-.), la letra Q (–.-) tampoco es nada fácil y en cuanto a la D (-..), con un poco de práctica se puede ejecutar.

Sin embargo, no era el caso, pues se trataba de demandar socorro en un asunto de desastre, en el cual el radiotelegrafista también podría sucumbir, por eso se ideó una clave con la utilización de las letras más sencillas del morse, la S (…) y la O (—), y que cualquiera las pudiese manipular.

Mentes más románticas que prácticas le endilgaron tiempo después los significados que supuestamente tienen y que suenan algo así como cuando a alguna famosa pieza orquestal un trasnochado le compone letra, como si la necesitara.

Luego del hundimiento del Titanic, una convención internacional declaró obligatorio que toda embarcación debería de llevar consigo equipo de radiotelegrafia y operadores, y al resto de la tripulación se le enseño a manipular la consabida SOS que por primera vez se utilizó en ese buque alternada con CQD.

Por cierto, del desastre del Titanic sólo sobrevivieron 705 personas y 1,517 se fueron al fondo del mar junto con el barco. Unos años antes, en 1889, el inventor de la radio, Guillermo Marconi, cruzó el primer mensaje inalámbrico entre Francia e Inglaterra, a través del Canal de la Mancha.

Ese año fue entendido que la radiotelegrafia se convertiría en la más importante forma de comunicación, después de que la tripulación del barco «Mathews», después de chocar con un faro, se pudo salvar debido a la utilización de la consabida llamada de socorro.

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