Casorio en el campamento

La vida es dura en el campamento de migrantes a las afueras de la garita de ´´El Chaparral´´ en Tijuana.


Lo sabe Wilson Cornejo, un hondureño que tiene más de dos meses viviendo ahí

´´Se sufre mucho primeramente cuando empieza a llover,  ya eso, ya se mira todo feo, se mojan los niños, se nos enferman´´ dijo el hombre que con su familia espera poder encontrar refugio en Estados Unidos.

Pero esta semana hubo días distintos porque muchos de los que buscan asilo en el país del norte, cumplieron uno de sus mayores anhelos.


´´Si la verdad un día lo anhelé, anhelé y de que yo lo platiqué con ella que nos podíamos casar´´ dijo sonriente Wilson.


En la calle y a unos pasos de la frontera, se casaron en una ceremonia presidida por un sacerdote que viajó desde Nueva York
Se trata del Padre Fabián Arias de la Iglesia San Peter en Manhattan

´´Son parejas que están en las buenas y en las malas porque hacer  toda esta travesía, toda esta caravana, todo este camino hay que tener mucho amor para sostenerse como se sostienen ellos´´ dijo el religioso luterano.

De eso también son prueba Daily e Ivan 
´´Tuvimos que caminar todo Guatemala´´ dijo la joven madre que hoy está en papel de novia.


Estos jóvenes tuvieron que salir de Honduras con su pequeño hijo 

Ivan Inestrosa es el novio.

´´Estabamos fregados la verdad pues. Solo me tocaba jalar leña, con eso no podíamos sobrevivir´´responde cuando se le pregunta porqué dejaron su tierra.


Pero igual que al resto, la ley norteamericana los tiene varados.

Tania Fernández fue quien se casó con Wilson; ´´ Supuestamente estaban pasando con familias por aquí pero cuando nosotros llegamos ya era demasiado tarde´´ comentó la joven madre de dos hijos.


La iglesia San Peter de Manhattan les trajo un poco de esperanza. 
´´Si se vuelve a abrir nuevamente lo que migración les va a pedir a ellos es algún patrocinador´´ dijo Arias, el Sacerdote que esta semana ofició una más de una veintena de matrimonios junto a las casas de campaña de El Chaparral.

Y la promesa de que si cruzan tendrán quien les de la mano aunque con una advertencia.

´´Están casados desde el amor, desde el espíritu pero no legalmente´´  les dijo.

Aún así, es lo mejor que les ha pasado en su trayecto a una nueva vida.


Lezy Ulloa no pudo contener las lágrimas y apenas si pudo pronunciar el «Sí, acepto» pues le ganó la emoción.

´´Mientras haya amor y sinceridad hay todo´´ comentó mientras esperaba el certificado de matrimonio que les dio la iglesia.


La re-apertura de la frontera está programada para el próximo 8 de noviembre y las autoridades de Tijuana, dicen que seguirán invitando a la gente a re-ubicarse del campamento pero que no utilizarán la fuerza pública para retirarlos del puerto de entrada

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: