La iglesia católica dará refugio a la COMAR

En Tijuana, una organización católica dará albergue al personal de la Comar, la Comisión Mexicana de Ayuda a refugiados.

Agustín Novoa, Director del Proyecto Salesiano dio la bienvenida a las autoridades mexicanas a las instalaciones donde han atendido desde hace años a los necesitados, ubicadas en la colonia Castillo, a unos pasos de la barda fronteriza.

¨Nos duele saber, mirar y sentir lo que falta por hacer, lo que no se alcanza a hacer, o no se tiene voluntad de hacer¨ dijo durante su participación el evento inaugural.


Gracias a esta obra caritativa de religiosos y laicos el nuevo domicilio, apareció en el diario oficial de la federación el 11 de febrero pasado formalizando la nueva ubicación de COMAR en Tijuana.


¨Esta oficina es importante porque ha crecido el número de personas que piden la condición de refugiados en México aquí en Tijuana¨, dijo Mark Manly el representante de la ACNUR que estuvo en la inauguración el jueves por la mañana.

Hace más de un año que la COMAR designó un delegado en Baja California y operaba en las oficinas que ocupa el INAMI en boulevard Insurgentes.

Esta frontera es también una de las rutas con altos índices de migración internacional rumbo a Estados Unidos.
Quienes llegaron por aquí pidiendo asilo a la administración Trump, y devolvieron a México por el programa MPP,  cruzan  diariamente sin problema en grupos de 25 a bordo de autobuses. 

No es lo mismo en otras fronteras.

 Por ejemplo en Nogales el procesamiento de quienes tienen casos activos de MPP no ha empezado, lo que angustia a quienes esperan.


También sufren quienes acampan afuera de El Chaparral.
Yanine es una migrante Hondureña que desde hace semanas está acampando afuera de la garita también conocida como ¨Ped West¨ en busca de asilo en Estados Unidos.
̈Es mas frustrante, estar aquí sin un número, sin una lista de espera, sin un MPP y tener el mismo  tiempo que MPP sufriendo en México¨ comentó la joven.


El campamento crece día con día con nuevos migrantes o con los que ya estaban en territorio mexicano y se acercaron a la frontera con la salida de Donald Trump de la presidencia de Estados Unidos.


Las autoridades mexicanas temen que este flujo genere una crisis. Alejando Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos, población y migración dijo haber visitado a los migrantes apostados afuera de la garita cerrada.


¨Tenemos que tomar medidas para evitar cualquier brote epidemiológico no solo en torno del covid sino en el caso de varicela y ya está atendiendo por parte de la secretaría de salud¨, comentó.

Las autoridades quieren llevarlos a un albergue pero los  migrantes se rehúsan. Algunos como Yanine dicen que cuando ellos buscaron refugio no les ayudaron.


¨Nadie le abría la puerta a uno por que estaba muy dura la pandemia.Me había tocado dormir en la calle¨ dijo Yanine, quien prefierió reservar su apellido.

A pesar de las carencias vividas ya por más 20 días prefieren esperar a que los reciban en Estados Unidos
El hondureño Luis Moreno, su esposa y su bebé han batallado con la lluvia que moja el piso bajo la casa de campaña, cada que llueve.


¨Ni así nos desalojen como sea pero no nos vamos para un albergue.porque en el albergue lo que hacen es dividir a las familias¨ dijo refiriéndose a los de Tijuana.

Dijo que solo se reubicaría a un albergue en Estados Unidos.


Una de las necesidades más apremiantes afuera del Chaparral son los baños, pero el gobierno federal mexicano no quiere instalarlos porque dice que ponerlos, estimularía la permanencia del campamento.

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