Tres conductores de TV, nuevas víctimas del gobierno de Bonilla

Por Eduardo Jaramillo /PrensaBajoFuego.com

De los 140 comentarios contra la libertad de expresión del gobierno de Bonilla, 46 han sido agresiones directas contra periodistas y medios de comunicación.

En menos de 20 días, el gobernador del estado y otro funcionario de Baja California estigmatizaron a tres conductores de televisión por opinar y cuestionar actividades de interés público, con lo que ya suman 140 comentarios contra la libertad de expresión en su gobierno.

De septiembre a la fecha, Prensa Bajo Fuego identificó cuatro comentarios desde los canales oficiales del estado: uno donde se promovió a PSN, la empresa de medios del gobernador y otros tres en los que se minimizó conductores de televisión.

El primer dicho fue contra la conductora Lauren Phinney, de San Diego, California, a quien el subsecretario de saneamiento de agua, Rigoberto Laborín, minimizó como “muchachita”, para luego explicar que estaba equivocada.

Esa fue la primera vez que el funcionario Laborín agrede a la prensa, y con ello se volvió el séptimo funcionario cercano al gobernador que ha hecho comentarios públicos contra medios y periodistas. Esta estigmatización ocurrió el 14 de septiembre.

La segunda agresión a otro conductor de noticias sucedió el 28 de ese mes, en contra de Carlos Loret de Mola, y fue el gobernador Jaime Bonilla quien lo ridiculizó.

Bonilla se refirió a la crítica que el periodista le hizo en redes sociales por vestir una chamarra con valor aproximado de 45 mil pesos: “Se la presto si cree que se puede ver igual que yo”, comentó.

Bonilla presentó una fotografía del periodista y dijo que “se vale la réplica, es más… yo te critico tu corbata”. Luego detalló que la comparación no era justa.

Sé que la corbata seguramente la compró en Sanborns, no es una crítica es una observación […] El que se lleva se aguanta», agregó.

Y dos días después de esto, Bonilla atacó a otro conductor de noticias: Alfredo Álvarez, a quien junto a otros medios, le dijo pregonero y “foca que aplaude por lana”.

Esta estigmatización ocurrió cuando Bonilla abordó la filtración de un video en el que aparece Manuel García, director de Fisamex, supuestamente consumiendo droga y que publicaron Álvarez y otros medios criticados.

En esa transmisión, Bonilla exhibió al periódico Zócalo; el sitio Plex; el diario Mural; Al Día Dallas (la versión hispana del The Dallas Morning News) y MF Noticias, de la reportera Rosa María Méndez Fierros.

Bonilla puso en pantalla las notas de medios que informaron sobre ese video y aseguró que se trató de una campaña orquestada por los empresarios que se han visto afectados por Fisamex, empresa contratada por el gobierno estatal para fiscalizar el agua.

 “¿Quiénes son los afectados? Pues los empresarios. Esos que están siendo afectados obviamente traen su campañita”, dijo Bonilla.

Agregó que la difusión del video se hizo de forma organizada, pues “nadie agarra una notita tan sincronizada y la manda a todos los bloggers”.

Señaló la página de Alfredo Álvarez y opinó que el presentador publicó “muy pronto la noticia […] como que ya la tenía”.

Nuevamente dijo que su gobierno no gasta dinero en estar promoviéndose, pero el sitio tijuanapress.com reveló que sí mantiene contratos publicitarios con medios de comunicación.

De los 140 comentarios contra la libertad de expresión del gobierno de Bonilla, 46 han sido agresiones directas contra periodistas y medios de comunicación, según la base de datos abierta de Prensa Bajo Fuego.

Publicado originalmente por Prensabajofuego.com el 2 de octubre de 2020.

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