FEDERALES REVISAN TÚNEL FRENTE AL MURO FRONTERIZO

Por Vicente Calderón.

Tijuana, viernes 13 de septiembre de 2019.

 

La excavación que inicia prácticamente al cruzar la calle de la cerca divisoria entre México y Estados Unidos fue revisada la mañana de este viernes por autoridades federales.

Voceros de las segunda zona militar informaron el jueves del descubrimiento de un posible narco túnel  en la mesa de Otay en una negociación ubicada no muy lejos del aeropuerto de Tijuana en el ex ejido Tampico.

Tras el ingreso de los agentes federales, Victorino Porcayo, delegado de la Fiscalía General de la República en Baja California confirmó que se trata de un túnel que se dirige rumbo a la frontera.

Pero fue cauteloso.

“Aún es muy temprano para poder establecer cual era el uso que le estaban dando” comentó Porcayo Dominguez.

La negociación no tiene nombre a la vista. Solo se aprecia un letrero con los horarios de atención.  Tiene un amplio terreno cercado y buena parte se ve cubierto con grava. En esa zona, sobre la Avenida Aeropuerto, hay lugares donde se guardan o estacionan tractocamiones muchos de los cuales mueven mercancías e insumos para las industrias cercanas.

Sospechosamente, el jueves se podían apreciar a simple vista tirados en el suelo unos paquetes que aparentemente contenían droga.

Eran una bolsas como las de marca Ziplock con lo que parecía marihuana.

La mesa de Otay es un lugar donde se han detectado decenas de narcotúneles desde 1993.

El primer pasadizo clandestino que se descubrió aquí tras el asesinato del Cardenal Posadas Ocampo en Guadalajara se encuentra casi enfrente del predio que hoy catearon las autoridades.

Anteriormente llegaron a descubrir varios durante el mismo año. Pero hace tiempo que no se informaba de la detección de uno.

“Es un pozo profundo con todas las medidas correspondientes para que esas personas utilizan para realizar este tipo de túneles” agregó el delegado.

No hay informes de que haya alcanzado a cruzar la frontera.

Los narco túneles son tan comunes aquí que las autoridades norteamericanas tienen un grupo especializado para su detección creado en San Diego.