RETORNADOS, DECEPCIONADOS Y ENDEUDADOS

Muchos desisten en su petición de asilo.

 

Por Vicente Calderón.

Tijuana, miércoles 31 de julio de 2019.

 

Junior Cruz y su hijo  de 6 años cruzaron la frontera para pedir asilo por Texas. Los detuvieron alrededor de una semana y después los trasladaron a otro centro de detención, en San Diego,  California.
“Nos dijeron que  ya ibamos pa arriba pa Estados Unidos para donde nuestro familiares y nos montaron en un avión” dijo el joven padre hondureño.
Días después junto con varias personas más los regresaron a México por la garita de El Chaparral en Tijuana.
Siente que los engañaron con el traslado.
 “Nos dijeron  solo que nosotros veníamos deportados pero no para nuestro país sino que nos iban a venir… a decir… “botados” aquí a México”
Pero les dieron cita para que el juez revisara su petición a finales de octubre.
Tendría que esperar más de tres meses. Piensa que son estrategias del gobierno de Trump para no darles asilo
“Pero me tengo que ir para mi país porque aquí no conozco a nadie no tengo a nadie. no tengo trabajo y ando con mi niño”

Como él muchos de los que buscaron refugio vuelven  a México desilusionados y decepcionados.
José Alberto, otro solicitante de asilo hondureño que no quiso revelar su apellido llegó con otro grupo días antes.
Pero su historia es muy similar.
“Uno venía buscando una mejor oportunidad, el mejor bienestar para  sus hijos y su familia pero se ve que no se puede”
También decidió que lo mejor era volver a su natal Honduras.
“No me arrepiento pero si estoy un poco decepcionado”
Subió a la camioneta que lo llevó a un albergue en Tijuana. Ahí esperará  que el gobierno mexicano termine repatriándolo a su país.
Alberto Rivera ,el director de una iglesia cristiana y  del albergue  Ágape A. C. grabó a  otro grupo  mientras abordaba un autobús donde iniciarían su viaje de retorno.
Semanas antes también despidió a otros  guatemaltecos que se regresaron por avión aprovechando la oferta de un dolar por boleto de una aerolínea mexicana y de la ayuda del  consulado de Guatemala en Tijuana.
Muchos se quejan de que los maltratan cuando las autoridades norteamericanas los mantienen detenidos.
El gobierno de Donald Trump busca modificar las leyes para hacer más difícil otorgar el asilo.
Por eso muchos centroamericanos no esperan la cita que les han asignado para que un juez continúe revisando su solicitud.
Algunos han dicho que ante la falta de apoyo para ellos en México regresarán a su tierra y tratarán de regresar a Estados Unidos para su entrevista con las autoridades norteamericanas.
Varios de los centroamericanos han comentado que tuvieron que vender lo poco que tenían en su tierra, empeñar propiedades o pedir prestado para poder costear la travesía a Estados Unidos y pedir asilo.
No hay un número oficial de cuántos desisten en su petición de asilo y se regresan.
Lo que es cierto es que muchos volverán decepcionados y endeudados a una realidad donde ya enfrentaban problemas económicos.
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