EXPEDIENTE CONFIDENCIAL

Por Gerardo Fragoso M.
Grupúsculo
Usted, sus hijas o hijos, podrían vivir mejor, hoy y mañana. Sin embargo, gracias a los gobiernos panistas y a un grupúsculo de empresarios mexicalenses que orbita en torno a estos, apoderado durante 15 años de las políticas para el “desarrollo económico” de BC, eso no es así.
Con los gobiernos panistas, Baja California pasó de ser un paraíso del crecimiento económico en los años setentas, década en la cual tuvo un alza promedio anual del PIB que llegó a 7.14%, a mirar como los cuatro fantásticos del bajío -Querétaro, San Luis Potosí, Guanajuato y Aguascalientes- se convertían en referente nacional de la atracción de inversiones.
Mientras aquí se facilitó y se sigue facilitando el asentamiento de maquilas de explotación -así, con ´x´-, en el Bajío le apostaron a las armadoras de automóviles; y en Querétaro, mejor aún, a ser un verdadero clúster aeroespacial, no el remedo que los empresarios bajacalifornianos tienen en Mexicali.
Personas de otras latitudes se preguntan cómo Querétaro, estando tan lejos de Estados Unidos, ha podido convertirse en potencia económica y crecer a tasas como las de China, mientras Baja California cada vez tiene peores trabajos, sueldos y un tejido social resquebrajado, pese a ser vecino de California, que si fuese país sería la cuarta economía mundial.
La respuesta es sencilla: los gobiernos panistas se han esforzado en mantener un patio trasero a la medida del grupúsculo de empresarios que les rodea, el cual carece de verdaderas relaciones en el mundo de los negocios, que les permitan asociarse a compañías ´de a deveras´, como Kia, que prefirió irse a Nuevo León, pese a que fue utilizada como ´punching bag´ por “El Bronco”, antes que parar aquí.
El grupúsculo de empresarios filopanistas solamente tiene amistad, desde hace décadas, con coreanos, japoneses y, particularmente, chinos y gringos, interesados en mano de obra barata para poner maquilas de explotación -así, con ´x´-. Y los gobiernos panistas se han encargado de impulsar el modelo que más le conviene a ese grupúsculo para llenar sus bolsillos, consistente en generar una fábrica permanente de esclavos que acepte ganar salarios de 4 mil miserables pesos, incluyendo “vales de despensa”.
Lo primero ha sido limitar la matricula de ingenerías, particularmente en escuelas públicas. De acuerdo a la ANUIES, un 35% de los estudiantes universitarios cursa ingenerías en Guanajuato, cifra que alcanza 31% en San Luis Potosí y Querétaro, así como 30% en Aguascalientes. En BC, apenas llega al 24%. La UABC sigue vomitando hordas de egresados en ciencias humanas, políticas o sociales… que acaban siendo carne de cañón para las maquilas.
Y sin mano de obra calificada, no puede haber buenos sueldos, justo lo que desean los socios orientales y estadounidenses del grupúsculo empresarial panista de Mexicali. Al empezar el siglo, en 2001, Baja California era quinto lugar en salarios promedios de cotización en el IMSS. Actualmente, es el noveno. Querétaro es tercer lugar y nos supera por casi mil 400 pesos.
Las consecuencias son claras: Mientras 38% de la población en Playas de Rosarito vive en pobreza, de acuerdo con el Coneval, esa cifra apenas llega a 27% en las zonas metropolitanas de Querétaro y Aguascalientes.
Desde que, en 1995, Héctor Terán Terán se la entregó a Jorge Ignacio Gallego  Salas, la Secretaría de Desarrollo Económico ha sido propiedad de ese grupúsculo mexicalense, durante 15 de los últimos 23 años, convirtiéndola en agencia, de viajes que se pagan con nuestro dinero y de colocación para compadres -saludos a Alfredito Babún-, borrando todo vestigio de políticas institucionales reales.
¿Un ejemplo de las consecuencias que ha tenido esto?: En 2005, mientras Eugenio Elorduy Walther y el grupúsculo que giraba en torno a él, se preocupaban por cómo hacer negocitos con Sempra, el estado de Querétaro ganaba la puja por ser la sede de Bombardier Aerospace.
¿Otro?: En 2007, mientras José Guadalupe Osuna Millán entregaba la secretaría de Desarrollo Económico, como “premio de consolación”, a José Gabriel Posada Gallego, en Querétaro se creaba la Universidad Aeronáutica, institución PÚBLICA abocada a formar profesionales para dicha industria y, actualmente, máxima casa de estudios superiores en cuanto a tal ramo.
¿Otro más?: En los 15 años que el grupúsculo empresarial mexicalense ha controlado la Sedeco (1995-98, 2001-08, 2013 a la fecha), los cuatro fantásticos del Bajío atrajeron seis plantas armadoras, mientras en Baja California se instaló apenas una. Y a las seis del Bajío habrá que sumar otra, de BMW, en San Luis Potosí a partir de 2019, así como una más de Toyota, en Guanajuato, desde 2020.
La laguna de mediocridad económica en que se ha convertido Baja California está a la vista: De acuerdo con un análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, en tanto Querétaro tuvo el segundo mejor crecimiento económico, durante el periodo comprendido entre 2003 y 2016, Baja California tuvo el octavo peor (2.11%, por abajo del promedio nacional, que fue de 2.41). Dicho de otra forma, mientras Querétaro fue el lugar 2 en ese lapso, Baja California fue el 25. Por cierto, Aguascalientes, Guanajuato y San Luis Potosí, ocuparon los lugares 3, 5 y 9, respectivamente.
En 2017, Baja California incrementó su PIB un 3.27%. El primer lugar, Baja California Sur, creció 12.43%, es decir, casi cuatro veces lo que BC.
Para 2018, el CEFP proyecta que BC seguirá con crecimientos económicos mediocres, avanzando solamente 2.8%, cifra que lo ubicaría en el sitio 14 a nivel nacional, lejos de SLP, Aguascalientes, Querétaro y Guanajuato, todos con aumentos proyectados del 4.0% o más. Así seguiremos, mientras el grupúsculo de empresarios que orbita en torno al PAN, siga manejando el desarrollo económico del estado.
Comentarios: gerfragoso@gmail.com
Twitter: @gerardofragosom
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