UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA COLOMBIA

Dice la ONU al fin del proceso de dejación de armas de las FARC.

 

Por Laura Quiñones / Radio ONU.

Nueva York, sábado 1 de julio de 2017.

 

Esta semana se completó la tercera y última fase del proceso de dejación de armas individuales por parte de las FARC-EP.

Miles de ex combatientes recibieron un certificado para comenzar el proceso de reintegración a la sociedad civil de Colombia.

El viernes, Jean Arnault, el jefe de la Misión de la ONU en ese país, informó al Consejo de Seguridad cuáles son los siguientes pasos a seguir para concluir el proceso de paz.

 

La finalización del proceso de dejación de armas individuales por parte de las FARC-EP crea nuevas oportunidades para el progreso de la paz en Colombia, declaró este viernes el jefe de la Misión de la ONU en ese país ante el Consejo de Seguridad.

Jean Arnault aseguró que la Misión y los ex combatientes, con el apoyo de la policía nacional, ahora se dedicarán  de lleno a ubicar cientos de caletas llenas de armas y a destruir explosivos y armamento inestable.

“Actualmente se está planificando con las FARC y el gobierno para extraer otras 380 caletas en las próximas semanas, con más por seguir”, dijo.

El jefe de la Misión confirmó ante el Consejo la sinceridad de la convicción expresada por el presidente de Colombia y el líder de las FARC-EP para acabar con una guerra de más de 50 años y expresó los desafíos y retos que se perciben para el futuro del proceso.

“El primer y más urgente desafío es la reintegración de los 10.000 combatientes milicianos de las FARC-EP, entre los cuales ahora existe un profundo sentimiento de incertidumbre en cuanto a su seguridad física y tras el desarme y su futuro socioeconómico”, aseguró Arnault.

Agregó que también es importante responder a las necesidades y expectativas de los sectores más vulnerables de la sociedad colombiana y establecer el estado de derecho en las zonas más afectadas por la guerra.

Finalmente, Arnault afirmó estar honrado por la solicitud del gobierno colombiano y las FARC de establecer una segunda misión de verificación enfocada en la reintegración y en mayores garantías de seguridad.

“Al igual que la primera misión, la segunda se centrará tanto en fomentar la cooperación y en crear confianza, como en la verificación. A este respecto, pensamos que la confianza establecida entre la Misión, las dos partes, las instituciones estatales y la sociedad civil, incidirá en el éxito del segundo mandato”, concluyó.

La representante permanente de Colombia, María Emma Mejía, también se pronunció al respecto ante el Consejo.

“Ahora que nos preparamos para establecer una segunda misión política, cuyo mandato responde al contenido mismo del Acuerdo de Paz, confiamos en que esa historia de Colombia -que hasta ahora ha sido una de éxito-, se consolide”, dijo.

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