FESTEJAN A MAMÁ SIN ABRAZOS

Ni besos en el día de la madre.

Por Vicente Calderón
Producción Leonardo Ortiz
Tijuana, lunes 12 de mayo de 2014

Tantas flores en la calle son signo inequívoco de que llegó el 10 de mayo.

» Nos gusta regalar a nuestra mamá, a la tía a la abuela, a la hermana» dice Mónica Vázquez de la Florería El Ramo ubicada en una esquina del Boulevard Cuauhtemoc Sur
y una cuadra abajo del Boulevard AguaCaliente.

Esta esquina con una hilera de florerías es parada obligada especialmente el 14 de febrero y el día de las madres.

Había tantos compradores que la policía cerro parcialmente la circulación, mientras los clientes se amontonaban junto a las coloridas mercancías.
La fecha es distinta en estos países vecinos pero el sentimiento el mismo.

Este fin de semana los días de la madre se juntaron. Sábado en México, domingo en Estados Unidos.

Eso mejoró las ventas dice nuestra florista entrevistada.

Pero no fue lo único que se unió en esta frontera.

«Vengo desde San Francisco y vine a visitar a mi mamá por el día de las madres. dijo «Sergio Ramírez, quien manejó su auto desde la ciudad del Golden Gate. En sus ojos se notaba la desvelada pero también su alegría.

Ramírez tenía 6 años sin ver a su mamá.Llegó al parque de la Amistad en el límite de ambos países. Aquí se encuentran muchos que quedaron separados por la necesidad y las leyes migratorias.

«Me dio mucho gusto, muy emocionado y muy feliz de poderla ver aunque sea cerquita atrás de estas reja.» agrega Sergio desde el lado americano.

Está frente a su madre pero la frontera no lo deja abrazarla.

«Como regalo del 10 de mayo» dice su madre Emma Herrera quien lo ve del otro lado de la reja en territorio mexicano.
Vino desde Veracruz nada más para este encuentro.

«He visto por Internet nada más si pero ya ahorita me da mucho gusto que estemos platicando» agregó antes de decirle a este reportero que terminara la entrevista para poder seguir conversando con su hijo.

También tuvo la oportunidad de conocer a sus nietos, a quienes nunca había visto en persona.
La patrulla fronteriza advierte a todo el que llega que no pueden pasar nada por la cerca. Algunos se tocan por entre la malla reforzada que solo dejó unos cuadritos donde apenas caben los dedos. Pero los patrulleros uniformados de verde les han dicho que está prohibido.
Guillermo volvió a México mientras toda su familia quedó en California.

«Se acostumbra uno, al principio es bien difícil y es triste la verdad» dice después de un par de horas de estar parado frente a la malla divisoria, en Playas de Tijuana.

Él y su madre disfrutan seguido de esta cercanía internacional, porque él vive en Tijuana y ella en San Diego. Pero tienen 4 años que están separados.

Alicia Escamilla / Madre separada de su hijo

«Es triste al mismo tiempo es verlo a través de esta reja da tristeza que esta reja nos divida» dijo Alicia Escamilla, su mamá.

Con todo y las limitaciones físicas que representa esta cerca metálica es la única oportunidad para muchos, de encontrarse con sus seres queridos particularmente en una fecha tan especial como el día de las madres

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