POBREZA, INSEGURIDAD Y REZAGO DE SERVICIOS

En la nueva Presa este

Por Daniel Ángel

Tijuana, sábado 25 de enero 2014

La nueva delegación Presa este es un mapa a medio dibujar en las pequeñas oficinas donde se amontonan los escritorios de la recién creada demarcación.

Formada al final de la pasada administración municipal al dividir la delegación La presa, inició operaciones el mes pasado.

La zona que colinda con los municipios de Tecate al este y Playas de Rosarito al sur, está lejos de parecer una metrópoli.

“Estamos todavía en la etapa de organización”, comentó el titular de la delegación, Jehú Sánchez Reyes, entrevistado en su oficina ubicada en el fraccionamiento El refugio, junto al Parque Temático de Bomberos de Tijuana.

Pero esa etapa de organización no se limita a la documentación, mobiliario y personal dentro del edificio que aún no ocupan por completo. Lo mismo sucede con el territorio que por muchos años estuvo en disputa entre Tijuana y Tecate.

Después de mostrar el mapa de la ciudad donde la zona este apenas empieza a ser dibujada con lápiz por el personal, el secretario general de la delegación, Víctor Aguilar Rodríguez explica que por ahora identifican poco más de 60 colonias y estiman que hay arriba 300 mil habitantes.

A inicios de esta semana, subrayó, estaban por cruzar la información con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para tener datos concretos sobre sus condiciones, aunque ya tienen adelantos del grado de marginación.

Detalló que según datos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), nueve de las colonias detectadas están consideradas como polígonos de pobreza extrema: El niño, Morita, Terrazas del Valle I y II, Lomas del Valle, Maclovio Rojas, El encino, Real de San Francisco y Viñedo Casablanca.

“Esta zona era muy olvidada, muy desatendida”, comentó el delegado Jehú Sánchez, quien consideró que el principal reto es atender la inseguridad y el rezago de servicios.

“Hay temas de limpieza que nos pegan mucho, la demarcación parece un basurero a cielo abierto, pero allí habla también de la cultura del mismo ciudadano”, asestó el titular que para su primer año tiene un presupuesto de poco más de 48 millones 044 mil pesos que consideró suficiente.

De los problemas de inseguridad la prensa ha dado cuenta. Durante la pasada administración ciudadanos hartos pidieron atención urgente y la respuesta del entonces secretario de seguridad pública de la ciudad, Alberto Capella, fue que no había capacidad.

El sucesor de Capella Ibarra, Alejandro Lares, afirmó sin poder precisar la cantidad de agentes destinados a la nueva delegación que los cambios no incluyeron crear una estación policiaca.

“Estamos en pláticas con los colonos para que esas colonias que tienen privadas nos den acceso y hacer patrullajes más constantes, porque está el portón, no nos dejan entrar”, comentó.

El secretario general de la delegación, Aguilar Rodríguez, precisó que cuentan con 41 patrullas: nueve descompuestas, dos en taller y 30 en servicio.

“La denuncia es el robo a casa habitación, tenían ellos la percepción de que no eran atendidos, de no hablar al teléfono comunitario porque no me escuchan”, dijo el delegado sobre las quejas que han recibido en sus jornadas.

“Esa percepción genera que no crean ahora en el programa donde estamos trabajando”, lamentó el funcionario al realzar también la extensión territorial y la falta de calles pavimentadas.

Las principales colonias que preocupan en el tema de inseguridad, comentó, son Terrazas del Valle, La morita y el fraccionamiento Villa del Campo.

Otro problema que han referido los residentes es el deficiente servicio de transporte público, donde la incapacidad de la empresa ATT que tiene la concesión llevó al gobierno municipal a lanzar una declaratoria de emergencia para dar cabida a más camiones el año pasado.

A decir del delegado municipal, para atender esto se respaldarán en las quejas de los Comités de Participación Ciudadana que vienen formando, y que hasta esta semana sumaban 80.

El crecimiento de esta parte del territorio no está lejos de la forma en que ha crecido el resto de la ciudad. La llegada diaria de personas en busca de mejorar sus condiciones de vida sobrepasa la capacidad de atención de las autoridades.

María del Rocío Barajas Escamilla, investigadora del departamento de estudios sociales del Colegio de la Frontera Norte (Colef), comentó que es necesario revertir los procesos de planeación de desarrollo y evaluar su avance.

“Hay acciones desarticuladas, cuando hablamos de planeación estratégica hablamos de encontrar aquellos proyectos que van a detonar un efecto en otros indicadores, en otros ámbitos”, comentó.

Subrayó que desde el 2008 los tres órdenes de gobierno están obligados por ley a evaluar sus planes de desarrollo, pero no tienen conocimiento de que esto haya ocurrido en la pasada administración municipal.

Y mientras en la nueva delegación los funcionarios intentan descifrar por completo el nuevo territorio, las declaraciones del Secretario de gobierno del XXI Ayuntamiento, Bernardo Padilla, parecen confirmar la falta de una estrategia definida.

En los temas de seguridad y de transporte público dijo que están trabajando y que en los próximos días el gobierno de la ciudad dará muestras de ello.

“La prioridad en aquella zona y en esta zona, en cualquier zona de la ciudad, es darle seguridad a las personas, generar las condiciones de competencia económica para que exista trabajo y contribuir a la calidad de vida de todos los tijuanenses”, apuntó.

Esta semana quedó instalada la Comisión De Planeación Del Desarrollo Municipal y es presidida por el regidor perredista Omar Sarabia.

Él aseguró que ya pidieron al alcalde Jorge Astiazarán Orcí los avances del Plan Municipal de Desarrollo para que la Comisión pueda aportar a los trabajos.

“Porque hablamos de una zona metropolitana, y sobre todo para la zona este donde se ha ido arrinconando la delincuencia, y hoy vemos que esas mismas casas están inhabitables por un tema fundamental que es el transporte público”, señaló.

Para el regidor de oposición la falta de acuerdo entre los actores políticos es lo que ha generado la falta de desarrollo de la zona metropolitana que forman Tijuana-Tecate y Playas de Rosarito.

Las prioridades y estrategias para la ciudad deben ser dadas a conocer por el XXI Ayuntamiento en su Plan de desarrollo municipal, pero esto no ha sucedido y el portal de transparencia del gobierno municipal donde debería ser publicado no está funcionando.

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