Sigue indagatoria por asesinato de policía. Vecinos denuncian hostigamiento oficial
Las autoridades continúan trabajando en el fraccionamiento Barcelona Residencial donde asesinaron a la agente Abigail Esparza Reyes, cuando ella y sus compañeros trataban de arrestar a un fugitivo estadounidense que se escondía en Tijuana.
Los detectives siguen recabando evidencia que les permita solicitar una orden de aprehensión contra el principal sospechoso, Cesar Moises Hernández quien escapó del operativo para capturarlo.
Preliminarmente se sabe que encontraron tres pistolas en la casa donde estaba Hernández, pero no han podido identificar el arma que usó y con la que impactó en dos ocasiones a la jefa de la unidad de enlace internacional de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana de Baja California.

Este viernes los policías cerraron nuevamente algunas calles para el trabajo pericial.
Residentes del fraccionamiento afectado por el tiroteo denunciaron hostigamiento por parte de los agentes de la fiscalía que este viernes volvieron al lugar de los hechos.
“Andan dos unidades de la ministerial hostigando aquí a la gente“ dijo uno de los vecinos que pidió no ser identificado. Dijo estar preocupado por el actuar de los oficiales.
Según el testimonio, los agentes confrontaron a un vecino de manera agresiva cuando salió a ver qué pasaba. Aseguran que la actitud intimidante escaló cuando uno de los agentes puso su mano en el arma durante la discusión.
“Se me encaró el muchacho agarrando la pistola”, relató el ciudadano.
Otros habitantes de las comunidades afectadas por el tiroteo han criticado la respuesta de las autoridades que masivamente se aglomeraron en la zona sin lograr detener al asesino.
Imágenes subidas a redes sociales por los testigos de la movilización policiaca y los reportes de prensa muestran decenas de agentes de diversas corporaciones civiles y también de elementos militares en Barcelona Residencial y calles aledañas.
“Duraron aquí atrás en la casa una hora y media con los dos helicópteros aquí arriba y nosotros ya les habían dado informes de que él ya se había salido”, detalló un testigo. “Él no duró dentro de la casa más de 10 minutos. Él duró bien poquito ahí. Y dispararon a la casa que estaba vacía”, agregó uno de los residentes consultados que pidieron el anonimato.
Tras el operativo fallido, surgieron los videos de vigilancia que captaron al sospechoso correr en calzoncillos por la calle y luego cubrirse con la lona que protegía un automóvil Jeep.
Luego se le ve salir vistiendo una especie de uniforme y retirarse caminando del fraccionamiento.
Un funcionario estatal que habló con la condición de reservar su identidad dijo que para cuando los refuerzos llegaron el sospechoso ya se había ido.
“Cuando hubo la agresión hacia los compañeros, ellos se replegaron y su prioridad fue rescatarla y darle atención a la compañera”, dijo el veterano policía al reconocer que hubo fallas para asegurar el perímetro, lo que aprovechó el asesino.
Hernández ya había escapado de las autoridades estadounidenses en California en diciembre pasado, cuando estaba preso enfrentando proceso por otro asesinato.
Mediante un comunicado oficial, Christopher Teal, Cónsul General de los Estados Unidos en Tijuana lamentó la muerte de Esparza Reyes que tenía 33 años de edad.
“La comandante Esparza ascendió rápidamente de rango a lo largo de su carrera, y fue fundamental en la localización y arresto de muchos criminales en ambos lados de la frontera. Su trágico fallecimiento es una gran pérdida no sólo para la familia de la comandante Esparza, sino también para la misión diplomática de los Estados Unidos en México, las fuerzas del orden en Baja California y para nuestra comunidad”.
El diplomático reconoció su valentía, integridad y compromiso con la justicia, agregando que será una inspiración para otros.
“Dio su vida en la búsqueda de un futuro más seguro para todos, y su memoria será siempre recordada”, añade el comunicado.
El departamento del alguacil, (U.S. Marshalls) ofrece una recompensa de 35 mil dólares por información que lleve a la captura de César Moises Hernández.












