Tratado de aguas y el acuerdo comercial
Foto: Twitter / Bureau of Reclamation @usbr
Cada vez hay menos agua en los ríos que comparten México y Estados Unidos y su distribución causa tensión entre ambos países.
La congresista Mónica de la Cruz insiste en incluir el tratado internacional de aguas en las negociaciones del TMEC, el acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá que revisarán en los próximos días.
Mónica de la Cruz, es diputada federal por Texas por el partido Republicano.
“Durante mucho tiempo, el gobierno mexicano se ha negado a entregar el agua que le debe al sur de Texas”,dice la legisladora que busca imponer aranceles a las importaciones de México si no cumple con el tratado de aguas firmado en 1944.
La legisladora organizó una mesa redonda en Washington D.C. donde participaron funcionarios de las agencias gubernamentales que negocian la revisión del TMEC y agricultores y productores de su distrito, afectados por la falta de agua.
En 1944 ambos países convinieron que México daría agua del Río Bravo o Grande a Estados Unidos y Estados Unidos enviará agua del Río Colorado a México. Pero una prolongada sequía afecta los dos lados de la frontera.
El año pasado, Trump acusó a México de robarse el agua y amenazó con una tarifa extra del 5% a los productos mexicanos en mensaje publicado en su red social Truth Social.
“Cuando el presidente Trump presiona a México sobre la deuda de agua, en realidad México no estaba en falta. Y México no está en falta”, dijo el Dr. Rafael Aguilar Barajas del Tecnológico de Monterrey.
Aguilar es experto en temas hídricos y autor de varios libros sobre el tema.
Dice que México tiene un déficit pero no una deuda, porque el tratado del 44 contempla situaciones extraordinarias como la sequía.
“De acuerdo con el tratado, México tiene otros 5 años para sanar el déficit. Sí. Se entiende, por supuesto, la presión política. En realidad, México no está incumpliendo con el tratado”, comentó el académico.
En enero de este 2026, el senador John Cornyn también pidió sancionar a México argumentando que el retraso ha devastado a los granjeros y ganaderos de Texas.
La presidenta mexicana sacó agua de presas no incluidas en el tratado para enfrentar el diferendo.
“Hay ciertos acuerdos de revisión. Normalmente se revisaba cada 5 años, pues ahora hay que revisarlo cada año” dijo durante una de sus conferencias matutinas poco después de autorizar el trasvase.
Hay quienes piensan que México ya ha cedido demasiado ante estas presiones y al hacer lo que llaman entregas anticipadas de agua aumenta la vulnerabilidad de agricultores como los de Tamaulipas que hace tiempo que no ven una lluvia significativa.
El gobierno mexicano sostiene que no ha violado el tratado
Con el cambio climático y el crecimiento de las ciudades fronterizas el panorama no es halagüeño. El profesor Aguilar no cree que mejore incluyendo el tratado de aguas en el TMEC.
“Yo no le veo sentido, creo que solamente políticamente lo puede tener”, afirmó.












