México reclamó que el muro sobre el río Tijuana viola tratados binacionales, aún así Estados Unidos lo construyó

Por MacKenzie Elmer / Voice of San Diego.

Nunca más los migrantes cruzarán masivamente a Estados Unidos por el canal del río Tijuana como hicieron en 2018.

Esa ruta fue bloqueada.

Un tramo del muro fronterizo que el presidente Donald Trump comenzó en su primer mandato está casi terminado.

Construido como un puente sobre el río para los agentes de la Patrulla Fronteriza, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) diseñó este trozo particular del muro como la entrada a un castillo. 

Las compuertas de acero de unos 9 metros de altura atraviesan el canal encementado de ese contaminado río sobre una extensión diagonal de aproximadamente trescientos metros.

Se supone que los agentes fronterizos abrirán las compuertas cuando llueva. 

Si fallan -digamos por ejemplo, que se interrumpe la electricidad  o que las puertas no se abren y los agentes fronterizos no puedan abrirlas manualmente- la fuerza de miles de billones de galones de agua de lluvia mezclada con lodos de Tijuana se estrellaría contra el muro convertido en represa, haciendo que el embravecido caudal se desbordara  dañando el centro de Tijuana.

En gran medida, esa es la razón por la que este pedazo de muro ha sido increíblemente controversial.

CBP continuó con la construcción,a pesar de que funcionarios mexicanos alegaron que violaba múltiples tratados internacionales y los ingenieros advirtieron que el muro podría causar inundaciones catastróficas en el centro de Tijuana y en San Ysidro del lado estadounidense. 

Así consta en documentos obtenidos por Voice of San Diego mediante una demanda de la Ley norteamericana equivalente a las de transparencia en México..

Esos registros, que incluyen cientos de correos electrónicos, muestran que las acusaciones de violación del tratado provocaron pánico en el Departamento de Estado.

Los abogados del gobierno discrepaban sobre si Estados Unidos necesitaba permiso de México para construir un muro sobre un río compartido por dos países.

En ocasiones la  Sección estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC por sus siglas en inglés), una agencia federal clave encargada de administrar zonas limítrofes a nombre de los Estados Unidos, se vio sorprendida cuando los contratistas de la CBP comenzaron a mover tierra en el canal del río, en una zona de su competencia.

Durante toda su construcción, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos luchó insistentemente contra el muro, que requirió muy pocos estudios sobre su impacto ambiental.

Finalmente, la IBWC y el Departamento de Estado cedieron. 

El muro debe estar terminado en marzo, dijo John Mennell, portavoz de la CBP, a Voice of San Diego el 4 de febrero. Hasta ahora, 2025 ha sido un año seco. Habrá que ver si las compuertas resistirán futuras tormentas agravadas por el cambio climático.

Crédito de Foto: Brian McNeece / IBWC San Diego Citizens Forum Co-chair

Bajo presión: seguridad nacional versus prevención de inundaciones

La IBWC, una agencia federal con un presupuesto insuficiente, era la única que se interponía al muro de CBP.

El río Tijuana y sus márgenes son territorio de la Comisión binacional, por lo que la responsabilidad de garantizar que el río no rompiera su cauce con un nuevo muro en su lecho recaía sobre los ingenieros de la Sección estadounidense de la CILA, la IBWC.

Hubo una enorme presión para aprobar el proyecto.

La Secretaria de Seguridad Nacional del primer mandato de Trump, Kristen Nielsen, dijo en 2019 que era necesario y de seguridad nacional.

Antes de este muro, había  gente que cruzaba a los Estados Unidos caminando por el canal del río para entregarse a los oficiales norteamericanos en el otro lado de la frontera.

Si te parabas en el estacionamiento del Centro Comercial de Las Américas, en San Ysidro, donde terminaba el muro fronterizo, podías encontrar tiradas esas mantas térmicas plateadas que usan los cuerpos de emergencia y que dan a los migrantes mientras los procesan entre los muros.

Los agentes fronterizos se quejan de enfermarse por perseguir a la gente entre el agua contaminada del río, consecuencia del drenaje crudo.

En noviembre de 2018, durante una oleada de migración desde América Central, cientos de personas intentaron cruzar masivamente a San Diego por el canal del río Tijuana enfrentados a los agentes fronterizos que les dispararon con gases lacrimógenos.

“La abertura en la barrera fronteriza en este lugar era un embudo para la actividad ilegal y un peligro para la seguridad de los agentes y los inmigrantes ilegales debido a la  alta contaminación del río”, escribió Mennell de CBP en un correo electrónico.

Nielsen apresuró proyectos de construcción de muros pasando por encima de 30 leyes federales, incluidas la Ley de Agua Limpia y la Nacional de Política Ambiental.

El presidente Joe Biden pausó el proyecto y otros similares en 2021, pero permitió que algunos, incluido el proyecto del río Tijuana, se reanudaran en 2022.

Una vez que la EPA, la Agencia de Protección al ambiente se enteró de que el muro estaba nuevamente en marcha, intervino para demostrar que construir un muro a través de un río temperamental era una mala idea. Contrató a un grupo de científicos para estudiar una posible inundación a causa de la valla y el radical incumplimiento de las mencionadas  leyes. El informe final mostró que construir un muro a través de un río impredecible y contaminado dañaría a ambos países, incluso en caso de inundaciones modestas.

En junio de 2022, Francisco Sainz, el enlace de IBWC con Washington D.C., envió un correo electrónico a sus colegas con las advertencias de Doug Liden, un ingeniero ambiental de la EPA que ha trabajado el tema del río Tijuana durante años. Liden señaló al Consulado de Estados Unidos, cómo las barreras de la CBP causaron grandes problemas para ambos países en el pasado.

En 2019, la CBP no izó las compuertas fronterizas en un túnel de drenaje construido en la frontera, lo que provocó inundaciones masivas en Tijuana, causando rescates y comprometiendo infraestructura mexicana crucial, que evita que las aguas residuales contaminen las playas estadounidenses. 

Y en 2014, secciones del muro fronterizo diseñadas para dejar pasar el agua entre Nogales, Arizona y Nogales, Sonora en México mataron a dos personas y causaron millones de dólares en daños. se inundó nuevamente en 2014, esta vez volando tramos enteros de la valla fronteriza.

El congresista Juan Vargas, del partido Demócrata y representante del Distrito 52 de California que incluye la frontera, pidió al Secretario de Seguridad Nacional de Biden, Alejandro Mayorkas, que parara la construcción del muro en el río en una carta del 4 de octubre de 2022.

“Nos han dicho que es común que se roben piezas de equipo, lo que provoca que el proyecto funcione mal. También nos han dicho que la CBP ha experimentado con frecuencia atascos y mal funcionamiento de las puertas”, escribió Vargas. “En esta parte del río, cualquier tipo de falla resultaría desastrosa para los agentes de la Patrulla Fronteriza y otros empleados que intenten solucionarla”.

Nueve días después, Adriana Reséndez Maldonado, encargada de la versión mexicana de la IBWC, llamada CILA, afirmó oficialmente que el muro violaba un acuerdo de 1977 entre los dos países, así como tratados de 1944 y 1889. Pidió a la IBWC que interviniera y detuviera su construcción.

“México está en contra de este muro propuesto sobre el río Tijuana”, escribió a su homóloga, María Elena Giner, comisionada de la IBWC. “Los efectos negativos… incluyen inundaciones, daños y pérdidas de vidas en territorio mexicano”.

México no ha cambiado su posición desde entonces. En una entrevista en diciembre, Alejandro Morales, secretario mexicano de la CILA, dijo que el país “siempre se ha opuesto al proyecto”.

“Una barrera que impide el cauce natural de un río, bueno, por supuesto que habrá consecuencias”, dijo Morales.

La carta de Reséndez Maldonado de 2022 hizo que los abogados de la IBWC se apresuraran a averiguar si aprobar el muro fronterizo de la CBP violaba 133 años de promesas con México.

El asunto era si el Acta 258, un acuerdo internacional que ambos países firmaron en 1977, requiere la aprobación de México para que el gobierno de los EE. UU. construya una estructura de seguridad en el río Tijuana. La respuesta es sí, escribió Rebecca Rizzuti, asesora jurídica adjunta de la IBWC, a la comisionada Elena-Giner.

Pero en el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, que puso fin a la guerra entre México y Estados Unidos, ambos países también se reservaron el derecho de fortificar y asegurar sus fronteras en cualquier momento, escribió Giner a la CBP, notificando sobre la desaprobación de México al proyecto. Aparentemente la IBWC nunca resolvió el asunto.

En respuesta a preguntas de Voice of San Diego, sobre violaciones a tratados, su vocero Frank Fisher, escribió diciendo que los ingenieros de la Comisión determinaron que el muro sobre el río no obstruiría el flujo del agua por el canal cuando las compuertas estén abiertas.

Aún así, el acuerdo de 1977 es muy claro: México y Estados Unidos decidieron que la construcción de vallas o alguna otra obra en el canal del Río Tijuana tendría que ser aprobado por las Comisiones Internacionales de Límites y Aguas de ambos países (IBWC y CILA ) para asegurar que no “obstruyan el flujo de agua a través de la frontera.

“México tiene un reclamo sólido acerca de que deben consultarlo por cualquier cosa que pudiera afectar
el movimiento del agua”, dijo Stephen Mumme, un profesor de ciencias políticas de la Universidad Estatal de Colorado y experto en la política del Río Tijuana.

No es la primera vez que México alega violaciones a los acuerdos relacionados con proyectos de barreras fronterizas, comentó Mumme. 

Pero sus líderes no han estado dispuestos a llevar la pelea al siguiente nivel: Enfrentar a los Estados Unidos ante una corte internacional de justicia.  

Mumme es de la opinión de que hay además la violación a otro tratado que México no ha traido a la mesa.

En 1970, cuando los países resolvieron disputas limítrofes sobre el Río Grande y el Río Colorado, crearon consecuencias para quien incumpliera sus promesas: Si cualquiera de los dos construye algo en el lecho del río que dañe al otro, el gobierno ofensor tiene que removerlo y pagar por el daño

“México se está conteniendo pero esa es la siguiente herramienta en su arsenal. Ahí es donde claramente tiene otra carta para jugar”, dijo Mumme.

Hasta ahora, 2025 ha sido un año bastante seco para San Diego y el norte de Baja California. Las compuertas del río y un complejo conjunto de acuerdos que la IBWC forjó con la CBP para operarla y mantenerla, todavía no han sido puestos a prueba.

“Sé que la CBP dice:  Tenemos compuertas y nos encargaremos de ellas, pero eso está por verse”, dijo Mumme.

Si las puertas no se abren

La CBP necesitaba la firma de la IBWC para un conjunto de normas que dividieron las responsabilidades sobre el funcionamiento del muro. Los contratistas de la agencia tenían previsto empezar a perforar en el lecho del río el 7 de diciembre de 2022, según se leía en un correo electrónico con los nombres del personal de la CBP tachados. Cualquier retraso causaría costos adicionales para la CBP, agregó.

“Me comprometo a actuar lo más rápido posible de mi lado”, respondió Elena-Giner.

Chris McHone, del Departamento de Estado, aseguró a sus colegas que los acuerdos deberían “ayudar a acabar con la idea de que este proyecto provocará inundaciones generalizadas”.

“Debería dar a todo el mundo cierta confianza de que tienen un compromiso por escrito del DHS (Departamento de Seguridad Nacional  por sus siglas en inglés) que pueden utilizar para garantizar que la barrera se mantenga y funcione conforme a su diseño”, escribió McHone.

La IBWC se prepara para dar luz verde al muro.

En un memorandum del 2 de diciembre de 2022, Sally Spener, secretaria de Asuntos Exteriores de la IBWC, le dijo a Jesús Luevano, el secretario mexicano de la CILA, que su país debía proporcionar datos o documentación de que el muro fronterizo causaría inundaciones. La CBP y la IBWC habían coincidido en los hallazgos de un estudio hidráulico que aparentemente mostraba que el muro no aumentaba el riesgo de inundaciones. El mensaje a México fue: si tanto te preocupan las inundaciones, demuéstranos que estamos equivocados.

México no envió sus datos a Estados Unidos hasta febrero, pero no importó. El proyecto ya estaba en marcha. La IBWC firmó sus acuerdos con la CBP el 26 de enero.

A partir de ese momento, parecía que todos batallaban para mantenerse al día sobre el progreso de CBP en el muro. La IBWC no se enteró cuando las excavadoras de los contratistas de la CBP comenzaron a mover tierra en el canal del río.  

La construcción comenzó alrededor del 17 de marzo de 2023, lo que también sorprendió al Departamento de Estado.

“La barrera del río TJ ahora está en construcción (¡¿?!?)”, era el título de un correo electrónico de McHone, donde el texto del mensaje estaba tachado. Sainz, el enlace de la IBWC en D.C., preguntó a la IBWC si sabía algo sobre los planes de construcción de la CBP. Morgan Rogers, gerente de operaciones de la IBWC en San Diego en ese momento, dijo que los contratistas estaban tratando de perforar el lecho del río para los cimientos del muro, pero las lluvias  primaverales causaron retrasos.

En esa época, la EPA comenzó a contraatacar alegando que todo los estudios de inundaciones que había hecho la CBP estaban equivocados. La agencia no tuvo en cuenta la arena y los sedimentos acumulados durante 40 años, lo que limitaba la cantidad de agua que podían contener las paredes laterales del canal antes de desbordarse, incluso sin un gran muro en el medio.

Cuando los contratistas privados, entre los que se encontraban Kiewit y Michael Baker International, comenzaron a excavar en el cauce del río en abril, la EPA publicó sus estudios que mostraban los riesgos de inundación.

En mayo, el Departamento de Estado todavía no tenía claro si el proyecto inundaría el centro de Tijuana en caso de tormentas más intensas (un evento de tormenta de 500 años, lo que significa que hay un 0,2 por ciento de posibilidades de que ocurra una inundación de esa magnitud cada año). La IBWC se basó en el estudio de la EPA para explicarlo: el muro podría elevar los niveles de inundación en Tijuana hasta más de un metro.

La CBP aseguró que algunas compuertas en el muro estaban diseñadas para romperse en lugar de permanecer en su lugar como una presa, si los niveles de agua alcanzaban un nivel de inundación de 100 años, el peor escenario  analizado por  la Patrulla Fronteriza.

Luego, el muro tuvo su primera prueba: el huracán Hilary avanzaba hacia el sur de California y el norte de México. El ingeniero de IBWC, Padinaer Unnikrishna, envió un correo electrónico el viernes 18 de agosto de 2023, presumiblemente a la Patrulla Fronteriza o sus contratistas, ( los destinatarios estaban tachados), sobre el material de construcción que la Patrulla Fronteriza tenía tirado en el lecho del río.

Dos horas después, sin respuesta, la abogada adjunta Rizzuti envió otro correo electrónico.

“Para su información: Se acerca un huracán”, escribió. “Creo que su contratista acumuló sedimentos en el lado estadounidense y  preocupa que puedan obstruir el fuerte caudal que se espera esta noche”.

A las 3:45 p. m., la Patrulla Fronteriza le informó a la IBWC que sus contratistas estaban sacando su equipo del canal del río.

La tormenta golpeó México el domingo por la mañana. Afortunadamente, no hubo destrozos en ninguno de los dos lados de la frontera.

Seis meses después, el muro fronterizo fue puesto nuevamente a prueba: la devastadora tormenta del 22 de enero del 2024 que desplazó a miles de personas en el sur de San Diego.

Crédito de Foto:  Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza / Obtenida mediante el acta de libertad de información (FOIA). Tomada el 22 de enero de 2024.

El personal de la EPA  fotografió el caudaloso río a punto de llenar el canal y que casi se traga los pilares del puente. Días después de la lluvia, el ingeniero de la IBWC, Apurba Borah, envió fotos a Paul Enriquez y Timothy Quillman, de la Patrulla Fronteriza. Todavía estaba en duda que el muro no empeorara las inundaciones.

“Se estima que el caudal es de alrededor de una inundación de 25 años. Me pregunto si la estructura completamente abierta permitirá el paso de una inundación de 100 años sin obstrucciones”, escribió Borah.

Crédito de Foto: IBWC / Obtenida mediante el acta de libertad de información (FOIA). Muestra el caudal alcanzado en el canal de Río Tijuana, el 22 de enero de 2024.

La CBP ocultó los nombres de quienes aseguraron en ese correo electrónico a la IBWC que el agua de esta tormenta y de una peor pasaría por debajo de la parte superior del puente del muro. El agua pasó apenas por encima de la cubierta superior.

Tratados rotos, sin consecuencias

Aunque el muro ya está casi terminado, el invierno de 2025 demostró ser hasta ahora una temporada muy seca y lluviosa. Queda por ver si podrá soportar tormentas peores.

México nunca aprobó el muro fronterizo del río, confirmó la IBWC. Y la agencia no cree que el Acta 258 o los otros tratados que México alega rompió Estados Unidos, apliquen al muro sobre el río tal como fue diseñado. 

Pero mucho de eso depende de si estas puertas funcionan como está previsto.

Vargas, el congresista, dijo que incluso si Estados Unidos rompió su tratado con México, en realidad no hay consecuencias.

Estados Unidos no pertenece a una corte internacional de justicia. Por lo tanto, romper un tratado equivale a “ser un vecino muy poco amistoso”, dijo Vargas, quien se opone a este y cualquier otro muro fronterizo.

Vicente Calderón de Tijuanapress.com contribuyó a este reportaje.

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