Navidad en los albergues
La víspera de la navidad es una etapa llena de emociones en los albergues de Tijuana.
Aunque se animan por la fecha, la música y su fe, muchos tuvieron que dejar el hogar buscando la paz.
Alberto Pascual está con su familia en la frontera norte, desplazado por la violencia de natal Guerrero.
“Años pasados estábamos bien en nuestra casa, en nuestro trabajo, pero pues siempre llegaba la mafia y a cobrarnos un piso por lo que nosotros sembramos”, dijo el joven padre y agricultor.
Prácticamente todos tienen el mismo deseo que Alberto.
“Yo le pido a Donald Trump que si se puede apresurar con lo de las citas para que nosotros podamos entrar”
Los directivos de estos refugios se esfuerzan para dar un poco de tranquilidad a quienes esperan llegar a Estados Unidos.
El pastor Alberto Rivera dirige el Albergue Ágape.
“Estamos preparando una cena especial, algo como una una posada, un convivio con los inmigrantes ya que pues este, pues tan estresados”.
En otro albergue, en la zona norte de Tijuana, desde hace semanas han tenido diversas actividades organizadas por la buena voluntad de la comunidad.
Niños de Tijuana llevaron regalos a los pequeños migrantes.
También en el centro de la ciudad en el observan la fecha con esperanza. Decoraron el árbol y montaron un nacimiento.
Claudia Portela es administradora del Proyecto Salesiano
“Este día de Navidad tenemos preparado un rico pozole para las personas, bien calentito, cafecito, pan tortillas y a la misma vez tenemos para los niños… llegó Santa Claus o San Nicolás con regalitos”.
En esta obra de la iglesia católica el espíritu navideño vive todos los días pues atienden a migrantes y menesterosos todo el año.
“Es una forma también de celebrar la Navidad y en nuestro regalo a Jesús”
Cuentan con el apoyo de voluntarios, entre los que están los propios migrantes.
Fernando viene de Colombia y dice que no teme al cambio de gobierno en Estados Unidos.
“No tengo miedo porque Dios es grande y Dios bendice a las personas a las personas de corazón” dijo el aspirante al asilo en Estados Unidos y nativo de Pereira.
A pesar del bullicio y el ajetreo vivido la mañana de este martes 24 de diciembre se considera una jornada tranquila aquí en el desayunador del padre Chava. Aún así, alimentaron a unas 500 personas.













