Talento en movimiento

Con frecuencia, la migración mueve talento que florece en la frontera.

Hernan Trujillo llegó buscando asilo en Estados Unidos, pero hoy elabora estas coloridas bolsas.

«Es un material que se llama rafia y malla y consiste es en tejerlas» comentó mientras seguía tejiendo.
En el albergue tiene escasos dos meses pero ya vendió un par de docenas
«Me puse a hacerlas primero para distraerme y segundo para generar algunos  ingresos» explicó.
Este colombiano que tuvo que dejar su natal Pereira por la discriminación descubrió que  podría ayudarse y ayudar también a otros.

«Por ejemplo las madres de los niños que no pueden salir porque tienen que cuidar los niños, ( ) pueden trabajar aquí tener un ingreso eso es lo que yo quiero» dijo Trujillo.


Historias de migrantes emprendedores surgieron incluso en el fatídico 2020.
Lady Rivas trajo a la frontera el sabor de El Salvador.

 «Si se batalla un poco porque los ingredientes no son los mismos» dijo la salvadoreña.
La Pandemia y las políticas de Trump pospusieron su trámite de asilo.  


«Gracias a Dios nos va bien, ahí sale para subsistir del día, para poder salir adelante económicamente» comentó la Sra. Rivas quien está con su esposo y sus hijos en el albergue Juventud 2000.

Esther Morales, dueña de una de las tamalerias más famosas de esta frontera comprobó hace tiempo que con iniciativa  pueden cambiar su destino.
Cuando en 2010 acumuló 8 deportaciones surgió la posibilidad de establecer este negocio.

«Y empezamos a trabajar porque no me quedaba de otra» recuerda Doña Esther.


Gracias al esfuerzo de Dona Esther su hija se graduó de la Universidad en Estados Unidos y ella se convirtió, no solo en comerciante sino en benefactora de otras organizaciones pro inmigrantes.

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