Angustiada madre denuncia injusta detención por la Guardia estatal

Las palabras de la madre pasaron de la calma que da la seguridad de saber que su hijo es inocente a la angustia e impotencia ante la actitud de las autoridades.

¿Yo no sé qué esperan para darme a mi hijo? ¿Tengo que pagar… por algo que mi hijo no cometió? ¿Qué necesito hacer? ¿A dónde tengo que recurrir, ¿Derechos Humanos? ¿A dónde? ¿A dónde tengo que recurrir? ¿Quieren que me les hinque y que les pida que suelten a mi hijo por algo que no cometió? «¡Les estoy trayendo las pruebas! expresó Adriana Alvarez tratando de contener el llanto afuera de las oficinas donde la fiscalía tiene detenido al muchacho de 23 años.

Un día antes en un aparatoso despliegue policíaco llegaron a su domicilio en la colonia Salvatierra.

Los agentes de la Guardia Estatal de Seguridad e investigación iban fuertemente armados cuando detuvieron sin orden de aprehensión a Andrés Álvarez, un joven que labora como repartidor de comida.

«Has de cuenta que iban por el Chapo» dijo un hombre que atestiguó la acción policíaca.

«Me hacen un cateo en mi casa. Me amedrentaron, me dijeron que se iban a llevar a mi hija y a mi sobrina al DIF que las iban a poner a disposición cuando el ministerio público dijo que no se iba a llevar a nadie» agregó Adriana la madre que trabaja como enfermera en un hospital de la localidad.

A Andrés -su hijo- se lo llevaron de su casa los agentes estatales el martes 22. Dijeron que buscaban una camioneta Chevrolet Roja con reporte de robo.

La camioneta, en efecto, estaba en el patio de la casa de la familia Alvarez.

Pero explicaron que esa unidad estaba ahí en garantía porque quien la conducía aceptó ser responsable de un choque donde José Andrés Álvarez Velázquez resultó afectado.

La motocicleta quedó con varios daños y él con algunas lesiones por lo que el conductor de la camioneta roja accedió a un acuerdo con la familia para subsanar los daños.

El incidente ocurrió en Playas de Tijuana el viernes pasado. Llegó un perito de la policía municipal según recuerdan los familiares pero como le dijeron que se arreglarían entre particulares, se retiró.

«Tengo videos donde el muchacho está llevando la moto a mi casa y deja la camioneta en garantía» recuerda la madre de Andrés refiriéndose Gustavo el conductor de la camioneta roja.

«Y me dijo: <Dame un mes para pagar> y le dije: < Está bien yo te doy un mes para que pagues no te preocupes tu camioneta aquí va a estar bien pero firmame una carta responsiva > «Me dijo: <Sí, no hay ningún problema yo te la firmo > Y a la mera hora dijo; No! no te la puedo dejar»

En medio del llanto, la mujer muestra un video en su teléfono donde se ve a Gustavo, subiendo junto con los familiares de Andrés la motocicleta averiada a la caja del Pick Up rojo.

La mamá del joven que recién se graduó como criminalista asegura que los videos y los documentos que le dejó Gustavo como parte del acuerdo se los mostró a los agentes pero no sirvió de nada.

«Primero llegaron y se querían meter a fuerzas, amedrentaron a mi hijo yo no estaba en casa, con palabras altisonantes un oficial, los otros no».

Aparentemente alguien- no están seguros de que haya sido quien se identificó como Gustavo- puso una denuncia de que le robaron la camioneta «con lujo de violencia».

La enfermera alcanzó a llegar a su casa para tratar de convencer a las autoridades que no ocurrió tal robo.

«No entraron con lujo de violencia pero sí, uno en especial sí se puso muy prepotente y fue el que agarró a mi hijo y dijo me lo voy a llevar a producto de gallina, «Me lo voy a llevar» y lo subió a la camioneta.

La Fiscalía llegó con una grúa y sacaron la camioneta Chevrolet roja involucrada en el choque.

La familia considera que fue una detención arbitraria y un abuso de autoridad.

Junto con otros testigos que pidieron el anonimato, también consideran sospechoso el comportamiento de quien estaba a cargo de los policías estatales por la insistencia para ingresar al domicilio sin orden judicial y la negativa a aceptar las pruebas para que la dependencia estatal pudiera comprobar que el conductor de la camioneta Chevrolet lo llevó de manera  voluntaria.

Entrada la tarde la madre seguía buscando la manera de comprobar la inocencia de Andrés a quien apenas le pudo llevar algo de comer, pero no le dejaron verlo, allá en las instalaciones ubicadas por la Central Camionera.

«Yo vengo a pedir que me ayuden para poder sacar a mi hijo. Yo no sé a qué instancia recurrir no conozco a nadie yo no tengo familia aquí. ¿Qué es lo que tengo que hacer?» dijo entre lagrimas y en un desgarrador reclamo.

Tijuanapress.com se comunicó con la Fiscalía en busca de su versión de los hechos pero no hubo respuesta.

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