LA CONTROVERSIA POR EL ALBERGUE QUE NO EXISTE

El gobierno de López Obrador prometió ayuda hace casi 2 meses y aún no hay nada en concreto.

Por Vicente Calderón.

Tijuana, lunes 5 de agosto de 2019.

 

El terreno donde se encuentran los locales comerciales del” Bazar Insurgentes” en el boulevard del mismo nombre es el sitio donde pretenden instalar un albergue para migrantes centroamericanos en Tijuana.

Es un centro comercial que parece abandonado y muestra los estragos del vandalismo.

Acomodaría a unos 3 mil extranjeros  que pidieron asilo en Estados Unidos pero fueron devueltos a  esperar  su trámite en México.

La mayoría de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Soraya Vázquez, directora de la Organización Familias Unidas Tijuana, dice que hace falta un lugar donde resguardar a tanta gente.

“No solo es necesario, es una obligación que el gobierno se responsabilice porque el gobierno  aceptó que los migrantes sean retornados”

 

Autoridades bajacalifornianas  calculan que hay unos 10 mil extranjeros en el estado esperando su próxima cita en California.

Las iglesias y asociaciones civiles les han atendido, con nulo o mínimo apoyo oficial

José María García,  director del albergue Juventud 2000 y Coordinador de la “Alianza Migrante” de Tijuana igual que otros defensores de deportados, migrantes y retornados,  lo ha denunciado la falta de compromiso de los gobiernos  para atender a esta comunidad.

“Juventud 2000 ahorita (sic) está siendo apoyado por organismos de Tijuana pero también por organismos del otro lado” dice García Lara.

El activista ve con buenos ojos que finalmente el gobierno diga que se hará cargo de esta población.

El presidente mexicano dijo en Tijuana a principios de junio que ofrecería a los retornados apoyo, educación, salud y empleo.

Lo anunció después de que su administración aceptara formalmente  el programa norteamericano denominado con el eufemismo de “Protocolos de protección al migrante” o “Remain in Mexico”.

Documentos del gobierno lopezobradorista detallan un plan para instalar albergues en 6 ciudades de la frontera norte.

Estiman que costaría unos 600 pesos (Aproximadamente unos 30 dólares) el mantenimiento diario por cada migrante.

Pero el rechazo a que se inviertan fondos públicos para atender a extranjeros va creciendo.

“¿Porqué no los destinamos esos 600 pesos primero a los compatriotas y posteriormente a los centroamericanos? cuestiona Roberto Rosas, un empresario que además es el director de Coparmex en Tijuana.

No todos los quieren en este lugar rodeado de escuelas.

“Ya le gente no se sentiría con mucha seguridad ya de pasar por aquí o hacer las compras que hace conmigo” dice Victor Mendoza,  un vendedor que labora en el crucero cercano del boulevard Insurgentes y OHiggins.

Desde hace años hay un litigio iniciado por quienes compraron un local del “Bazar Insurgentes”.

El recién electo alcalde de MORENA es uno de los dueños pero dice que no cobrarań por el espacio.

Los compradores dicen que Arturo González Cruz y sus socios les estafaron y que no se puede disponer del inmueble sin su consentimiento debido a la disputa legal.

Por lo pronto ya hay organizaciones locales que están convocando a lo que dicen sería una manifestación pacífica en contra de la instalación aquí de un albergue para centroamericanos.