EXPEDIENTE CONFIDENCIAL

Robas, matas y en 3 años sales de la cárcel

 

 

Por Gerardo Fragoso M.

Tijuana, jueves 27 de septiembre de 2018.

La mini sentencia para Javier Duarte De Ochoa, el criminal ex gobernador de Veracruz, es indignante.

Primero, demuestra la aberración que son los llamados “juicios abreviados”, invento del Nuevo Sistema de Justicia Penal que permite a un criminal declararse culpable y, a cambio, reducir enormemente su tiempo en la cárcel o, incluso, salir inmediatamente.

Eso hizo Duarte antier. Se declaró culpable de lavado de dinero y asociación delictuosa. Acto seguido, el juez lo condenó a nueve años de prisión que, en realidad, son únicamente tres años y un mes, plazo tras el cual podrá solicitar su libertad condicional.

La lección es pésima y demuestra que México es un rancho tercermundista donde no hay ley.

Duarte robó 75 mil millones de pesos a los veracruzanos, se hizo de 90 propiedades con ese dinero y, sin embargo, solamente pagará una multa de 58 mil 890 pesos. Más aún, olvidémonos de pensar que alguna vez vayan a detener a Karime Macías Tubilla, mujer de ‘Javidú’, que disfruta los frutos de ese robo en su exilio dorado londinense.

Para robarse todo ese dinero, Duarte fue capaz de ordenar que le pusieran agua en vez de medicamentos a niños con cáncer, durante sus quimioterapias. También instruyó que se practicaran 70 mil pruebas falsas de VIH, cuyos resultados, apócrifos también, expandieron el contagio de la enfermedad en Veracruz.

Pero todo eso vale madre en un país como el nuestro, donde se le puede poner banderillas y estocada a la justicia, si es uno influyente.

El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, buscaba que le entregaran a Duarte para enjuiciarlo allá, pero, por supuesto, se lo negaron. La razón es simple: Cuando Duarte salga de la cárcel ya estará gobernando el morenista Cuitláhuac García Jiménez quien, lógicamente, ya no hará nada en contra de ‘Javidú’, pues cada vez es más notorio el pacto entre AMLO y Peña, para que se no toque a ninguno de los corruptos de este sexenio.

Y prepárense, porque ya está visto que Roberto Borge Angulo también saldrá de la cárcel, y que César Horacio Duarte Jáquez solamente deberá esperar a que concluya el gobierno de Javier Corral Jurado, para volver de Estados Unidos como si nada.

Con esto no estoy diciendo que ojalá hubiese llegado Ricardo Anaya Cortés. No dudo que Anaya si hubiese dejado décadas en prisión a Duarte y otros, pero su proyecto implicaba la continuidad de un modelo económico que nos ha jodido por 36 años y tiene a millones de familias pobres sin poder comer a diario. Además, igual que José Antonio Meade Kuribreña, el panista hubiese privatizado el agua, la salud pública y, por supuesto, quitado todo subsidio en la energía eléctrica. Lo que si lamento es que los mexicanos hubiésemos tenido que elegir entre seguir jodidos o perdonar a cerdos como esos. Que maldición.

Y es que luego, malamente, creemos que estamos a un pasito de ser como los estadounidenses. Y no, la cruda verdad es que somos un país bananero.

Hay gente que se burla de otros países latinoamericanos, creyendo que aquí ya somos cuasi primermundistas. Y no, mucho tenemos que aprender de cómo se persigue y sanciona la corrupción en lugares que algunos clasemedieros y ricos creen “inferiores”.

Apenas hace dos semanas, el 13 de septiembre, la justicia salvadoreña condenó a 10 años de cárcel al ex presidente Elías Antonio ‘Tony’ Saca González, por haber desviado 300 millones de dólares -5 mil 600 millones de pesos, el 8% de lo que se robó Duarte-. Saca fue sentenciado junto a su ex secretario privado y dos miembros de su gabinete.

En Ecuador, el vicepresidente Jorge David Glas Espinel fue destituido, encarcelado y condenado por haber recibido un ‘diezmo’ de 46 millones de dólares –que es mucho menos de lo que se robó Duarte–, por parte de Odebrecht, para entregarles cinco obras. Y cabe decir que el partido de Glas es el que gobierna.

En otros países, como Guatemala y Perú, se han encarcelado, al menos durante semanas o meses, a ex presidentes como Álvaro Colom Caballeros, Otto Fernando Pérez Molina y Ollanta Moisés Humala Tasso. También hay órdenes de captura contra el ex mandatario salvadoreño Carlos Mauricio Funes Cartagena y el ex presidente peruano Alejandro Celestino Toledo Manrique. En México, los ex presidentes solamente van a la cárcel en las series de televisión.

La mini sentencia a Duarte debe recordarnos, como sociedad, que no basta con salir a votar por alguien para que el país cambie. Los políticos siempre serán los políticos. Y si nosotros no hacemos nuestra tarea, nadie más la hará.

Comentarios: gerfragoso@gmail.com

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