EXPEDIENTE CONFIDENCIAL

Por Gerardo Fragoso M.
La desgracia que los panistas no quisieron evitar
El derrumbe que aconteció, la noche del lunes, en la colonia Benito Juárez, pudo ser evitado. Pero las autoridades panistas no quisieron.
Este columnista posee copia del oficio SPA-TIJ-8490/18, emitido el pasado 30 de abril por la Secretaría de Protección al Ambiente. En tal documento se consigna que un ciudadano, cuya identidad se reserva en el expediente, fue a presentar una denuncia ante la citada dependencia, el 16 del mismo mes, para alertar sobre el riesgo de un derrumbe en la calle Porfirio Díaz, de la ya referida demarcación.
El denunciante hizo una relatoría de hechos que muestra como el derrumbe del lunes se empezó a gestar desde hace 40 años: “Primeramente, ese terreno (…) era un pulmón de la colonia Juárez. Además, en su tiempo pertenecía al gobierno municipal, ya que (…) pasan por ahí todas las cañadas que bajan desde el canal 12”.
“En 1978 hubo un deslizamiento de tierra y se vio afectada toda la calle Porfirio Díaz, de tal manera que se pusieron en riesgo todas las casas aledañas a la zona. Para poder llegar a estas, tenías que pasar un sólo carril, ya que se había socavado la mitad de la calle
“En ese tiempo (…) estaba el presidente René Treviño, y uno de los tantos vecinos que se encontraban afectados fue a hablar con el gobierno municipal, tratando de solucionar el problema, pero fue en vano
“(Los vecinos) estuvieron varios meses amenazados por otro deslizamiento de tierra, hasta que uno de ellos tuvo la valentía de tomar las riendas del problema, ya que su casa se estaba viendo afectada y construyó, con su propio dinero, el muro de contención que, actualmente, existe en ese terreno
“Entre 1990 y 1995, luego de que el terreno había pertenecido al municipio, una persona con mucho poder lo obtuvo, por situaciones de PALANCAS, y a partir de ahí pertenece a un privado
“Ahora, con los nuevos proyectos verticales, que están muy de moda, esta gente quiere construir una torre de siete pisos, haciéndole daño a árboles que tenían más de 40 años y poniendo en riesgo el patrimonio de nuestras casas
“Con este proyecto de condominios, nuestras casas quedarán en peligro de un posible deslizamiento, porque tumbarán el muro de contención y quedaremos en constante riesgo. Deseo que esta carta quede como antecedente, por cualquier situación que se llegue a presentar, y hacer responsable a la constructora del proyecto”, concluye el denunciante, en un párrafo que se convirtió, por desgracia, en presagio cumplido.
Pese a que ya había ocurrido el derrumbe en El Rubí, el director de Auditoría Ambiental de la SPA, Elías Daniel Monroy Ojeda, se lavó las manos, soslayando el riesgo que corrían los residentes de la colonia Juárez.
Apenas 15 días después de presentada la denuncia, Monroy concluyó el expediente, argumentando que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del ayuntamiento de Tijuana era quien debía hacerse cargo. Luego del carpetazo, Monroy envió una copia fotostática de la denuncia, a través del referido oficio, la cual fue recibida el 4 de mayo en la citada instancia municipal.
Entre ese 4 de mayo y el lunes 6 de agosto, cuando ocurrió el derrumbe, pasaron tres meses y dos días, durante los cuales el ayuntamiento de Tijuana no hizo nada para evitar la desgracia, dejando claro que, para los panistas, lo único importante son los intereses de los influyentes. La vida y el patrimonio de las ciudadanas y los ciudadanos, les valen madre.
Comentarios: gerfragoso@gmail.com
Twitter: @gerardofragosom
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