EL SOL NO SERÁ IGUAL

 

A partir de hoy.

 

Pocos recuerdan que a principios de esta década hubo un día en que no salió el sol de Tijuana.

Algunos reporteros y el entonces jefe de información, Juan Guizar, andaban que no los calentaba ni…  el astro rey ( para no ser repetitivos).

Una falla en la imprenta evitó que saliera el periódico precisamente en la fecha en que cumplían un año más de existencia.

Ya tenían una página de Internet pero en su arcaico portal, prácticamente sin actualizaciones de información local durante el día pocos se enteraron del aniversario.

Y es que generalmente publicaban las notas de ayer y  no tenían mucho tráfico.

El papel de tercer lugar -en una ciudad de tres diarios impresos- parecía ser el destino de la publicación de Organización Editorial Mexicana.

Pero a partir de este martes El Sol de Tijuana cambió su formato a tabloide.

No es el único cambio.

La realidad es que después de ese oscuro día “El Sol” ha ido transformándose y parecen ir cerrando la brecha con “El Mexicano” y “Frontera” en la lucha del “diarismo”.

La llegada de nuevos reporteros localmente le ha imprimido mejor periodismo a una la línea tradicionalmente inclinada al oficialismo.

Pero la renovación generacional viene en parte por la muerte en 2015 del director del grupo nacional OEM, Mario Vázquez Raña y la llegada de uno de sus hijos al frente de la Organización.

Vázquez Raña era reconocido como un promotor del deporte pero también criticado como un soldado del PRI que aprovechó la relación del poder político con la prensa en México más para sus intereses que para el avance del periodismo.

Hoy su portal de Internet ha sido renovado al menos un par de ocasiones y empieza a ser una alternativa para enterarse de asuntos locales en línea.

Hace meses agregaron video a sus actualizaciones en la  página electrónica y el formato de la misma es totalmente nuevo.

Es también mucho más fácil de navegar y “amigable”.

La interacción con los gobiernos aún no varía mucho del resto de los diarios locales por lo que le sigue teniendo sus limitaciones a pesar de sus avances.

En esta frontera, “El Sol de Tijuana” se convirtió en la puerta al gremio periodístico y trampolín de varios reporteros que hoy se desempeñan en cargos gubernamentales, de relaciones públicas y ocasionalmente en otros medios.

Cuenta con reporteros más críticos pero sigue incluyendo muchos boletines en sus páginas.

Entre su personal hay quienes siguen escribiendo con mucho del estilo con el que crecieron el siglo pasado.

El cambio de formato le puede hacer más fácil de consumir y la actualización de su portal puede atraer más vistas.

Pero parte de las consecuencias de modificar el formato tradicional es la reducción de la extensión de sus notas.

El espacio que parecen haber ganado con un reporteo más inquisitivo corre el riesgo de limitarse en el afán de hacer notas más cortas, sencillas y fáciles de leer.

Ciertamente han mostrado interés en generar reportajes de mayor profundidad.

Sin embargo el cambio también refleja el interés de mantener viva la versión impresa en una era donde la mayoría parece orientarse hacia lo digital y la desaparición de los medios en papel.

En ese sentido el balance de los cambios es positivo pues a fin de cuentas la permanencia y renovación de “El Sol de Tijuana” abona a la pluralidad de esta frontera.

En esta época donde el aspecto negativo de las redes sociales parece irse “viralizando”, más y mejores empresas periodísticas pueden ser el antídoto y una alternativa para acercarse a la verdad de los acontecimientos de la región.

Ese puede ser el papel del Sol, aunque sea tabloide.

 

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