INCREMENTO DE VIOLENCIA, POR LA CAPTURA DEL CHAPO

Considera Victor Clark.

Por Eliud Ávalos Matías

Tijuana, jueves 10 de abril de 2014

 

Estamos viendo posibles consecuencias de reacomodos que se dan como consecuencia de la detención del Chapo Guzmán, afirmó el antropólogo Víctor Clark Alfaro, luego del reciente repunte de violencia que se ha dado en el estado y en Tijuana. Agregó que el mercado regional  de la venta de drogas al menudeo es un negocio que la autoridad calcula en más de 1.7 millones de pesos diarios.

“Tengo la certeza de que esta detención en el mediano plazo, no puede provocar una violencia desbordada por la presencia o otros grupos que intenten controlar lo que ya está controlado por el cártel de Sinaloa, Baja California y en especial Tijuana, pero la detención debe tener una repercusión”.

Señaló que tiene que haber un proceso de reacomodo de grupos que están esperando oportunidades y la reciente captura de “El Chapo” es una oportunidad excepcional.

“En Baja California hay que recordar que es el cártel de Sinaloa el que ya tiene prácticamente el monopolio de la actividad del narcotráfico, aunque no soslayo que esté el de los hermanos Arellano en su segunda generación, ya no con el peso específico, pero están ahí”.

Indicó que en el mundo de los cárteles puede haber periodos de relativa tranquilidad, pero eso  no garantiza que ellos o las autoridades puedan mantener esa tranquilidad por un largo plazo.

“Muchas autoridades lo ensalzaron al decir que el modelo Tijuana era un modelo para el resto del país, pero es una paz narca, aparente o virtual porque esos grupos aquí están, hay la detención de este capo tan importante, pero sigue habiendo niveles de impunidad y corrupción dentro de los cuerpos policiacos”.

Recalcó que la ciudad no ha dejado de ser un lugar importante para el cruce de drogas hacia Estados Unidos.

“Por eso estamos viendo que después de un proceso de relativa estabilidad y de este modelo Tijuana que tanto presumió la autoridad, estamos entrando en un proceso de inestabilidad por esos intereses  que se mueven en torno a las drogas, y corrupción policiaca. No se ha logrado controlar la violencia y ahora el secuestro. Como ciudadano no creo todavía que la autoridad tenga la capacidad para poner punto final a las actividades del narcotráfico”.

Refirió que esto mismo se ha visto a lo largo de los años y que es recurrente que la autoridad no vaya más allá del decomiso, que no tiene acción directa contra el lavado de dinero ni contra políticos y empresarios involucrados.

“Esa parte no la tocan, siempre será el decomiso y el arresto de narcomenudistas. La policía municipal tiene una oficina de inteligencia junto con las demás organizaciones, el consulado americano que es uno de los más importantes de México con actividades de investigación en Tijuana, ellos saben donde están todos los narcomenudistas, los tienen perfectamente ubicados y saben quiénes son, uno se pregunta por qué no acaban con esa actividad”.

Explicó que hay laboratorios y que llegan los precursores químicos para la producción de metanfetamina y no pasa nada.

“La autoridad sabe todo eso pero no actúa, uno lo mueve a pensar que están protegiendo esas actividades, que los cárteles están dando cantidades importantes para proteger sus actividades”.

A su entender, los cárteles establecieron un acuerdo de conveniencia entre ellos, un convenio en el que la autoridad participó y ese periodo le tocó a Julián Leyzaola, al arrestar al grupo de “El Teo”.

“Que era un problema para la autoridad, para los americanos y para el cártel de Sinaloa y Los Arellano. Le tocó a Leyzaola aprenderlos porque era un problema debido  a la violencia exacerbada y entra un proceso de tranquilidad en donde se construye el modelo Tijuana, se entra en un acuerdo de conveniencia, entra Capella y los personajes que participaron fueron instrumentos”, concluyó.

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