Abandono histórico
Seriamente deteriorado y en el abandono el monumento ubicado en el centro de la ciudad pareciera ir camino a la destrucción
Dos de los tres bustos que lo conformaban cuando lo dedicaron en la década de los 50s ya desaparecieron y lo que queda está dañado y grafiteado.
Aunque aún se puede leer que fue instalado por el noveno ayuntamiento de Tijuana no se encuentra en la lista de los 30 monumentos que actualmente reciben algún tipo de mantenimiento por el gobierno municipal.
“En este lugar, el 26 de julio de 1956 fue inmolado el c. Manuel Acosta Meza, defensor intransigente de la libertad de expresión”, dice la inscripción en lo que simula ser un libro abierto que descansa sobre una columna y sostiene un globo terráqueo.
La triste condición en que se encuentra este monumento a la libertad de expresión bien pudiera ser una alegoría al estado actual de este derecho consagrado en los artículos sexto y séptimo constitucional pero también recuerda el olvido del patrimonio y de la historia misma de esta joven y cambiante ciudad fronteriza.

En Google Maps se puede ver el monumento antes de que desaparecieran los otros dos bustos.













