Tijuana se une a la campaña contra la impunidad
Los periodistas asesinados este año en México serán recordados en el altar de muertos que desde 2016 se instala en Tijuana para unirse a la campaña de la UNESCO en el día Internacional para acabar con la impunidad en los delitos contra la prensa.
El 2 de noviembre, fue designado por la Agencia de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ( UNESCO), en 2013 para instar a los estados miembros a implementar medidas para contrarrestar la cultura de la impunidad y en conmemoración del asesinato de dos periodistas franceses en Mali en esa fecha.
Ante el creciente número de asesinatos de periodistas en México, ya notorio en aquel 2016, el equipo de la agencia de servicios informativos Tijuanapress.com, decidió unirse a la campaña que prácticamente pasaba desapercibida en al región, en parte, porque el dos de noviembre los mexicanos se enfocan en celebrar el día de muertos.

Por tercer año consecutivo y gracias al apoyo del Centro Estatal de las Artes de Baja California el altar de muertos por los periodistas asesinados se instalará en el vestíbulo del edificio de Artes Escénicas, cerca del parque Morelos.
Tijuana tiene una larga historia de impunidad que sobrevive a pesar de las detenciones relacionadas con los crímenes recientes.
Según UNESCO “la impunidad conduce a más asesinatos y a menudo, es un síntoma de la agudización del conflicto y el colapso de la ley en los sistemas judiciales”.
Entre 2006 y 2024, más de 1.700 homicidios de trabajadores de medios de comunicación se registraron en el mundo entero y cerca de 9 de cada 10 casos de estos asesinatos siguen sin resolverse judicialmente,de acuerdo al observatorio de periodistas asesinados de la misma agencia de la ONU.

Comparado con años anteriores, en México hay una disminución, pero en los últimos 12 meses mataron a 6 comunicadores.
El conteo varía según la organización que lo realiza, pues en algunos casos sólo contabilizan los cometidos como consecuencia de su actividad periodística y otros cuando se trata de empleados de medios.
La dedicatoria del altar que se hará el 1 de noviembre es abierta el público pues el asesinato de un periodista -aunque no más importante de cualquier otra persona- tiene repercusiones sociales al impactar la libertad de prensa y el derecho a saber de la comunidad en general.













