Mayoría de detenidos en frontera sur de EUA siguen siendo mexicanos
El presidente López Obrador prácticamente ignoró la emigración de mexicanos a Estados Unidos durante su sexto informe de gobierno.
Pero el vecino del sur sigue aportando los mayores números por la frontera común en gran medida con gente, no que viene buscando oportunidades laborales, sino con familias enteras desplazadas por la violencia tratando de salvar sus vidas.
Las cifras de encuentros o detenciones de la Patrulla Fronteriza en los últimos meses lo confirman.
Aunque disminuyó el número de migrantes que llegan por la frontera sur, los mexicanos siguen siendo la mayoría.
Incluso cuando sus números bajan son el mayor porcentaje de los encuentros con autoridades estadounidenses.
Según la organización No gubernamental WOLA, ( Oficina de Washington para América Latina pot sus siglas en inglés ) fueron 59 mil en mayo, 42 mil en junio y 32 mil en julio. siempre encabezando la lista por naciones.
“Nosotros venimos huyendo y por eso le dijimos que no queríamos que nos sacara, porque pues la verdad, nosotros tenemos mucho miedo” dijo una mujer habló con Tijuanapress.com con la condición de que no mostráramos su rostro ni la identificaramos.
Ella viene con una familia que ejemplifica por qué creció la emigración de mexicanos en el sexenio que está por terminar. Espera conseguir asilo en Estados Unidos mediante la aplicación CBP One. Junto con las esposas de dos de sus hijos huyeron de una población no muy alejada de Altamirano en el estado de Guerrero.
“Cuando a nuestros maridos, se los llevaron, estaban haciendo redadas de gente, levantando gente para llevársela a trabajar” dijo una de sus nueras refiriéndose a las bandas criminales que obligaron a su esposo a unirse a sus actividades delictivas.
Mientras explicaba el acoso que viven miles de habitantes de esa y otras entidades, preparaban la comida para el grupo familiar de 10 personas que esperan en un albergue de la frontera.
Como en otros estados de México el crimen organizado recluta por la fuerza a la gente para delinquir y pelear con grupos rivales.
“Sí se los levantaron a bastantes, acabaron con todos los hombres de ahí, casi hombres no había en esa colonia y ya después decían pues que iban a ser levantadera de niños” comentó la nuera.
Junto con la esposa de otro de sus hijos que también fue obligado a unirse a los grupos delictivos que asolan Guerrero, decidió buscar asilo en Estados Unidos cuando también se llevaron al hijo menor. Ya se habían llevado a los otros dos. Con sus nueras y sus niños partieron a Tijuana
A la suegra le gana el llanto cuando recuerda que tuvo que dejar su tierra y a su gente.
“Cuando yo entré aquí, sentía que traía cargando el mundo entero porque yo no dormía, o sea, ahora sí que de preocupación, de congoja, desesperación. Ya no sabía si salir corriendo, gritar o qué. Pero yo sentía muy feo. Yo le pido a mi Dios que me dé fuerzas y que ellos estén bien. ( ) Hay veces que me dan ganas de regresarme, pero me da mucho miedo”
Relatan que cuando se los llevan a trabajar, los jefes criminales les dejan comunicarse con sus familias.
“Cuando nosotros veníamos en camino nos dijeron que me habían matado a mi hijo, me mandaron una foto pero este la foto no se mira al rostro de él. Entonces, pues la verdad yo desconozco todo y de los otros han sabido ellas”
Como sus nueras expresan que en su pueblo, denunciar es inútil y peligroso.
“La presidencia de donde nosotros vivíamos la tomaron ellos, ellos la tenían tomada, no había gobierno”
Cuando nosotros vamos y denunciamos ellos mismos ( ) te castigan por andar denunciando lo que ellos hacen y por eso pues mejor nos quedaba por quedarnos callados.
Una de las nueras que no ha sabido de su marido cuenta que los criminales también usan mangueras para golpear a la gente que los denuncia o no hace lo que ellos quieren.
Varios académicos recuerdan que hace poco más de una década los centroamericanos superaron a los mexicanos que llegaban por la frontera sur, pero en años recientes el empoderamiento de los cárteles disparó este éxodo mexicano.
Esta familia tiene más de un mes que llegó al albergue. Confían en que puedan lograr pronto – mediante la aplicación CBP One- una cita para pedir asilo en Estados Unidos.
Aunque hay otras familias que tienen 8 meses esperando, lo mismo.













