MENOS MIGRANTES, MÁS RIESGOS

«Son más vulnerables» dicen activistas.

 

Por Vicente Calderón.

Tijuana, sábado 9 de noviembre de 2019.

El endurecimiento de las políticas migratorias mexicanas pone a los migrantes en una situación de mayor riesgo.

Salomé Límas, trabajadora social del Albergue Madre Assunta dice que hasta hace un tiempo prácticamente tenían libre tránsito por México pero eso ha cambiado, lo que obliga a la gente a moverse por rutas más peligrosas».

«Toman caminos más riesgosos por ( ) el endurecimiento de las políticas incluso en nuestro país», dijo la religiosa que tiene años auxiliando desde esa institución.

A principios de la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador se permitía que pasaran por el territorio mexicano, pero ante la presión del gobierno norteamericano México empezó a detener su camino al norte.

«El hecho de que ya no haya tránsito libre y que pueda interceptarles la Guardia Nacional o cualquier autoridad las vulnerabiliza por que las retorna y es más difícil cada vez llegar hasta esta frontera», señaló.

En el albergue que se encuentra en la colonia Postal parece haber una ligera disminución en la llegada de mujeres migrantes durante los días recientes.

«Sí tenemos menos número de personas. Puede ser que sea también porque hay otros espacios que se han abierto aquí en la ciudad que también acogen  y reciben mujeres y niños» dijo la hermana Salomé, como le llaman sus compañeras.

Este año se ha notado un incremento en la cantidad de familias o adultos que vienen con menores.

«Cuando son familias que no se quieren separar mejor las referimos a un espacio que puedan estar todos juntos»

Los cambios en los flujos migratorios han provocado que las organizaciones católicas y/o sociales que ayudan a la gente modifiquen sus prácticas.

«Por ejemplo  «Casa del migrante» ahorita también está recibiendo  mujeres y familias. Nosotros solo recibimos mujeres y niños»

Además de atender a los migrantes  desde 2014 la Casa Madre Assunta instaló un comedor comunitario que funciona de lunes a viernes, y donde alimentan a los indigentes y otras personas sin hogar.

Para estas labores el refugio se apoya en la ayuda de la población.

«Estamos pidiendo, por la temporada que se avecina, ropa calientita y como siempre hace falta comida» comenta.

«Para que no falte. Porque siempre estamos a la expectativa de que pueden bajar los números, pero de hoy a mañana se pueden incrementar», explicó.

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