EXPEDIENTE CONFIDENCIAL

Por Gerardo Fragoso M.

Mexicali, jueves 22 de noviembre de 2018.

La consulta que Morena no quiere

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se muestra muy entusiasmado con las consultas. Sometió a esa medida al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y, en unos días más, a otras 10 obras. También consultará si formará un consejo “asesor” de empresarios y si se juzgará a ex presidentes. Total, hay una fiebre por las consultas en el nuevo mandatario.

Sin embargo, “extrañamente”, esa fiebre no es compartida por Morena en Baja California, al menos no en un tema de vital importancia, toral, que puede condenar, para siempre, el desarrollo de millones de personas: La inclusión de Ensenada, San Felipe, el Valle de Mexicali, San Quintín y otras áreas de la entidad, en la zona libre fronteriza, donde el gobierno morenista ha prometido que reducirá el IVA al 8%, el ISR bajará al 20% y se aumentará el salario mínimo.

Como usted recordará, el próximo gobierno federal plantea que esa zona se extienda a lo largo de toda la frontera con Estados Unidos y hasta 30 kilómetros al sur.

El problema es que esa franja de 30 kilómetros deja fuera, por completo, al municipio de Ensenada; y en el lado de Mexicali, a gran parte de su Valle y San Felipe.

En tal contexto, el diputado Alejandro Arregui Ibarra presentó, el pasado 25 de octubre, una solicitud de consulta popular ante el pleno del Congreso estatal, a fin de que los ciudadanos determinen si se amplía la franja de la zona libre fronteriza, para incluir a Ensenada y el resto de poblaciones que están quedando fuera.

Para que dicha petición se pueda cristalizar, se requiere el aval de, al menos, 17 de los 25 diputados que integran el Poder Legislativo del Estado.

Fuentes legislativas nos indican que, al día de hoy, 23 de los 25 han adelantado su voto a favor. Solamente dos han dicho “no”. Son Catalino Zavala Márquez y Víctor Manuel Morán Hernández, de Morena. Nos comentan que su argumento es que “deben consultarlo”. Es decir, pedir permiso. Y uno, ahí, se pregunta: ¿Necesitan pedir permiso para beneficiar a la ciudadanía, para defenderla, para estar de su lado?

Tanto cámaras empresariales como organizaciones de la sociedad civil han pedido que el próximo gobierno federal y los legisladores de Morena escuchen el clamor para incluir a Ensenada, San Felipe, San Quintín y otras poblaciones, hoy excluidas de la zona económica fronteriza.

En declaraciones a medios, el presidente del Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI), Rubén Roa Dueñas, delineó graves efectos económicos para Ensenada si no se integra a la zona económica fronteriza, tales como una recesión; fuga de empleos, capital, inversionistas, consumidores y talentos, así como caída en la inversión extranjera. Proyectó en 506.5 millones de pesos la pérdida promedio anual que tendría Ensenada, por quedar excluida.

Pero nada de eso ha cambiado la postura del gobierno morenista entrante.

Por ello, la consulta resulta indispensable, como mecanismo para que el presidente, sus funcionarios y los legisladores de Morena, entiendan que no solamente Ensenada pide, con justicia, su inclusión en un régimen fiscal donde siempre estuvo, sino que toda la ciudadanía bajacaliforniana está clamando por ello.

El auténtico espíritu de las consultas no es su utilización como instrumento para legitimar decisiones del gobierno o su partido, sino para atender la voz de ciudadanas y ciudadanos, aún en aquellos temas en los cuales no esté de acuerdo quien ostenta el poder.

No hace falta ser un experto en materia económica para entender que si, en el municipio ensenadense, el IVA se queda al 8% y el ISR al 20%, muchas empresas se irán, pues quedarse implicaría que paguen más impuestos. Y al marcharse, se perderán empleos.

De igual forma, los consumidores de Ensenada se irán a Tijuana, y los del Valle cachanilla a la ciudad de Mexicali o San Luis Río Colorado, especialmente cuando deseen comprar bienes ya de cierto precio, como una televisión, un automóvil o una computadora. Y es que el IVA que se pueden ahorrar al comprar, por ejemplo, una TV o una computadora, puede alcanzar, fácilmente, los mil pesos. Ni hablemos del relativo a un vehículo. Alcanza para la gasolina de ida y vuelta. Pero eso matará a los comercios ensenadenses o del Valle, haciendo que cierren sus puertas y eso provocará, también, empleos perdidos.

Se generarán, entonces, dos Baja Californias: una, dentro de la zona libre, con una economía creciente, mejores empleos, salarios y condiciones. Y otra, la que esté afuera de esa franja de 30 kilómetros, donde habrá crisis económica, sub empleo, salarios más bajos y menor calidad de vida ¿Nos gustaría eso? ¿Queremos algo así?

La propuesta es que la consulta se haga el 2 de junio de 2019, coincidiendo con las elecciones para gobernador, presidentes municipales y diputados locales, a fin de que exista una amplia participación.

No hay duda que la consulta para incluir a toda Baja California en la zona económica fronteriza, será una piedra de toque para Morena, pues se pondrá a prueba la sinceridad de sus promesas. Resultaría totalmente ridículo que, mientras AMLO defiende las consultas a nivel nacional, sus diputados y candidatos se opusieran a una en Baja California, máxime sobre un tema tan importante. También resultaría ilógico que los ensenadenses votaran por un gobernador, presidente municipal o diputado local de Morena, al mismo tiempo que ellos defienden una medida que le perjudica a Ensenada.

Comentarios: gerfragoso@gmail.com

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