ELECCIONES Y EJECUCIONES

vicente calderon7

Editorial.

Por Vicente Calderón

Tijuana, viernes 3 de Junio de 2016.

 

La inseguridad no fue  tema dominante en el discurso de campaña de los candidatos a la presidencia municipal

Se mencionó prácticamente a la par que otros problemas apremiantes como la situación económica, la corrupción generalizada o la falta de servicios públicos e infraestructura.

Hubo hasta algún foro sobre el tema, pero aun así me dio la impresión que los candidatos no querían meterse demasiado al asunto por que más de uno podría salir “raspado”.

Cuando llegaron a abordarlo mantuvieron la versión de que: “No estamos como antes”.

Pero en  Tijuana aumentaron  secuestros y ejecuciones.

Aquí en Tijuanapress.com hemos consignado que volvieron también las decapitaciones, los cadáveres quemados, los “enteipados”, descuartizados o “encajuelados”.

El asesinato de victimas inocentes, incluyendo niños.

Hay casos de policías que se roban droga,  en corporaciones, que cada vez,  dan más muestras de corrupción y complicidades con el narco.

Tan solo en  mayo la Procuraduría de justicia registró oficialmente 82 asesinatos.

Es más. Hay personas graves baleadas en mayo que lamentablemente están en gran riesgo de aumentar la estadística mortal de junio.

Pareciera que los candidatos igual que algunos sectores de la población,  ya ven esto como normal. Al fin y al cabo es, realmente; Cosa de todos los días.

Los del PAN se centraron en pegarle al nivel municipal y dijeron poco de la prácticamente nula función ( menos de las complicidades) del gobierno federal en materia de combate al crimen organizado. Pero lo hicieron con reserva, porque sabían que si empezaban en esa línea terminarían perjudicando la imagen de su partido que tampoco ha sido eficiente en el combate al crimen.

De ahí se agarraban los del PRI.  Todas las culpas las veían en la impunidad que impera en la comisión de delitos del fueron común, cuyo combate corresponde a la administración del panista Francisco, Kiko Vega. Pero ninguno de los candidatos de la coalición que encabeza el Revolucionario Institucional parece estar muy preocupado por que ya van 8 policías asesinados en la administración de su correligionario y médico de  Hank, Jorge Astiazarán.

Incluso el ex jefe de policía Julián Leyzaola que arrancó su campaña  con el Partido Encuentro Social en el lugar donde una vez mató a un policía corrupto se esforzó en no aparecer como un candidato monotemático.

Su afán era convencer al electorado de que podría ser un buen gobernante, un buen administrador como presidente municipal y no solo un experto en asuntos de seguridad.

Se enfocó en decir que va por los políticos corruptos mientras los criminales de otro tipo pelean a muerte este corredor de la droga que va a Estados Unidos, con muy poca preocupación por lo que hagan las autoridades.

También pareciera que todos compraron la propaganda de que “no es bueno para la ciudad  hablar de la violencia porque daña su imagen”.

Al entrevistar a algunos de los candidatos, solo hasta que se les insistía en las evidencias de la creciente delincuencia, subía de tono su preocupación.

Es verdad que el crimen ahuyenta  al turismo y espanta a los inversionistas.  Pero antes que eso afecta la calidad de vida de los residentes de esta frontera.

Destruye la vida de los que por complicidad y negligencia de las autoridades,  se topan con esos delincuentes camino a sus casa y a sus sitios de trabajo o diversión.

Negar el problema no lo resuelve.  Matizarlo tampoco. Acuérdense a dónde nos llevó aquello de que “Los narcos se matan entre ellos”

No es cierto.

Ese enfoque genera todavía más  impunidad.

Trae la proliferación de secuestros y balaceras.  De  robos de autos por bandas que también trafican con personas.

Lo sabemos porque ya lo padecimos. Pero a algunos se les olvida. O se hacen.

Anuncios