IMPACTA EN SAN DIEGO ENCARECIMIENTO DE IMPORTACIONES

bloquean garita de otay

De autos a México.

Por Vicente Calderón y Leonardo Ortiz.

Tijuana, lunes 26 de enerod e 2015.

Luis Alberto Pino, un comerciante de autos usados de San Diego estuvo en el bloqueo que realizaron vendedores de automóviles de Tijuana en la aduana mexicana.

«¿Qué si nos preocupa? Claro! Absolutamente! Por eso estoy aquí, vine a ver que podemos hacer para ayudar a los vendedores mexicanos, para hacer lo que puedan y que  empiecen  a importar más vehículos»

Pino viene de «ABS Auto Auctions», empresa con 9 lugares donde subastan autos.

Siete en California, uno en Las Vegas y otro en Phoenix, Arizona.

Estuvo la mañana del lunes en el lado mexicano en la Mesa de Otay, donde diversas organizaciones impidieron el paso de los tractocamiones de carga que circulan por la aduana mexicana para transportar los productos de las maquiladoras y otras empresas manufactureras de Tijuana.

«Nuestras ventas a los comerciantes mexicanos han bajado en un 50% y actualmente esta peor. Ellos no pueden comprar porque no pueden importar. Así que está afectando nuestro negocio del otro lado también»

El bloqueo provocó una larga fila de camiones parados en las calles y el «Freeway» en San Diego.

Establecimientos como el de Luis Alberto compran a las concesionarias de autos, los vehículos usados que la gente les lleva cuando adquieren un carro nuevo o de modelo más reciente.

Luego ellos los subastan. Muchos de sus clientes son los dueños de los «lotes» de autos usados que operan en las ciudades fronterizas de México con Estados Unidos.

Es una práctica muy antigua en la región.

Los residentes de  Tijuana, Tecate o Mexicali compran los vehículos usados estadounidenses y  pagan los impuestos de importación que les permiten circular legalmente en las zonas fronterizas.

Importarlos para que puedan viajar al centro del país implica un porcentaje más alto y mucho más costoso.

Pero desde hace tiempo los fabricantes de autos en México  presionan al gobierno mexicano para que limite la importación de autos usados, pues consideran que son autos viejos que no se encuentran en buenas condiciones y provocan contaminación.

También argumentan que es competencia desleal y que desanima la compra de autos nuevos.

Pero no son solo los dueños de negocios de venta de autos usados los que se quejaron en la garita comercial .

También ciudadanos comunes que podrían comprar directamente los autos.

Recientemente el gobierno determinó nuevas tasas de valor para las importaciones y prohibió los modelos anteriores al 2005.

«El mío es 2001 y yo ocupo mi carro como cualquier madre de familia para moverme e ir a la escuela por mis hijos y demás. Mi carro no es un lujo para mí es una necesidad» dijo  Evelyn Ramos, una joven mujer de un movimiento de ciudadanos que se organizaron por FACEBOOK .

El grupo se llama «B:C: Ya basta!» y Ramos dice que aglutina unas 8 mil personas.

Como ella, muchos compran los autos en Estados Unidos y cruza con ellos sin importarlos. Es lo que conocen como «Carros Chocolate».

El problema es que se exponen a multas o a que sean confiscados por las autoridades mexicanas.

El gobierno también descartó la posibilidad de importar ciertos modelos de fabricantes asiáticos y europeos.

La protesta de hoy es para obligar al gobierno mexicano a  escuchar los argumentos de comerciantes y automovilistas fronterizos.

Argumentan que están dispuestos a pagar precios e impuestos razonables y que no afectan a los productores nacionales porque no podrían comprar un auto nuevo en México.

Jorge Macías Jiménez, vicepresidente del grupo especializado de autos de la Cámara de Comercio reconoció que este bloqueo afecta la economía de otras empresas y familias pero la apoya porque el gobierno no atiende sus peticiones

«No queremos que nos regalen la importación queremos que nos den precios justos que sean valor de mercado no precios estimados altísimos que nos salimos de competencia»

Asegura que actualmente hay unos 20 mil autos del lado americano en espera de poder ser importados.

Pino el comerciante de San Diego comentó que ellos evalúan opciones, pues ya han visto que al menos una empresa como la de él tuvo que cerrar en Otay.

«Queremos abrir otro sitio de subasta en Otay Mesa y ayudarles dándoles un espacio gratuito para que almacenen los autos mientras pueden completar los trámites de importación y cruzar los carros a México»

La protesta terminó cuando el administrador de la aduana mexicana recibió las peticiones y les llevaron a los manifestantes una carta donde el gobernador del estado promete gestionarles una reunión con autoridades federales.

Los manifestantes prometieron volver a bloquear si no reciben respuesta satisfactoria.

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