SIGUEN SUFRIENDO COMERCIANTES DE «LA ERMITA»

Al continuar los retrasos en las obras.

 

Por Eliud Ávalos

Tijuana, martes 4 de febrero de 2014

 

 

Ni para pagar la renta tenemos, aseguran varios comerciantes de la avenida Ermita quienes se dicen indignados e impotentes ante la poca respuesta de las autoridades. Mientras tanto su patrimonio se empieza a perder, puesto que las obras de re encarpetado con concreto hidráulico no se ve para cuando vayan a terminar y llevan ya casi 7 meses en la misma situación.

“Todos está muy triste aquí, no llega la gente, a nosotros nos ha bajado la clientela en un 50%” dijo la trabajadora de una planchaduría. Dijo que los trabajadores no se han visto y que ellos de vez en cuando los ven, sin embargo las obras han sido lentas.

Hasta el momento la única parte abierta es la Avenida Ermita del bulevar Díaz a Ordaz y hasta la calle Romano; de ahí hasta la glorieta todo permanece cerrado a la circulación. Pero aún ese tramo falta un pedazo por encarpetar justo en la esquina, lo cual es un desastre, según afirman los afectados.

Desde el 29 de julio de 2013 empezaron las obras y el delegado de la Mesa, Manuel Trasviña, se comprometió a entregar la obra en noviembre de ese mismo año, antes de que llegara esa fecha fue cuestionado por los medios y entonces aseguró que así sería.

Más tarde dijo que había problemas con las tuberías y que aún tardarían, pero los afectados no ven avances y este martes acudimos y no, no se ve para cuando.

Para el señor José Juan Aguilar, que tiene un negocio de importaciones, las cosas han ido de mal en peor y le dijeron que entregarían la obra el primero de enero, “pero según las autoridades las válvulas del agua no han llegado.

Dijo que las autoridades ni se han aparecido y que para ellos la caída fue de un 80%. Comentó que varios negocios han cerrado y que incluso muchos deben rentas, incluyéndolos a ellos debido a la lentitud de la obra.

Más adelante nos encontramos con el señor Julio Santillán quien señaló que les han dicho  dicho que quien tiene que arreglar esto es la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt), pero que la Cespt les dice que es un tema de la delegación.

“Entonces se están echando la bolita, no tenemos ventas y para nosotros la afectación ha llegado al 90% y hemos sobrevivido de milagro y buscándole por fuera”. Dijo que deben unirse como colonia para hacer algo.

Denunció que las luminarias tampoco sirven lo cual en la noche los pone en peligro por la poca visibilidad y la cantidad de hoyos y zanjas producto de la obra, misma que también carece de señalamientos suficientes que prevengan posibles accidentes.

“Esto es un cochinero de tierra y muchos negocios siguen cerrando, los locales quedaron vacíos y no se han podido rentar por lo mismo”, dijo el hombre.

Más adelante está el negocio de Wilbert Ahumada, médico veterinario quien está a punto de cerrar su negocio y aseguró que de lo que tenían ahora sólo llega el 30%.

En el caso del señor Ahumada nos encontramos con que las autoridades sí han acudido a su negocio, pero a cobrar impuestos.

“No hay un plan de incentivos o descuentos o condonación de impuesto  o ver cómo nos van a apoyar, no hay nada, no programaron nada, todo lo abrieron parejo, se les acabó el recurso, luego vino el cambio de administración, estaban unos contratistas, llegaron otros, el chiste es que nosotros somos los afectados”.

Denunció que a los contratistas se les olvidó meter una línea de agua frente a su negocio y a lo largo de toda la calle ya re encarpetada y que verían la forma de hacer un túnel para meterla, pero que van a tener que romper el concreto para meter la línea y además meter el drenaje pues asegura, tampoco lo hicieron.

“Quién autorizó echar pavimento sin que  se  cambie tubería de  agua y de  drenaje  pues el  drenaje está obsoleto y  el pavimento durará mucho pero  tendrá  que  romper  en el futuro  para  cambiar drenaje”, preguntó este ciudadano.  

Finalmente llegamos a la pescadería y tienda de abarrotes del señor Benjamín Cárdenas, quien de entrada dijo que hay días en los que sólo vende 40 pesos, cuando antes llegaba a vender hasta 15 mil pesos diarios, ahora sobrevive con el poco pescado que puede vender, algo de abarrotes y curiosamente lo que le ha permitido ir sobreviviendo es la venta de chácharas.

Finalmente llegamos casi a la glorieta de la Avenida Ermita, muy cerca de la avenida Alba Roja donde están los trabajos les falta todavía bastante trabajo. Ahí medio platicamos con el encargado de obra, el señor Ricardo Sáenz quien dijo que son las autoridades las que deben hablar y no ellos.

Afirmó que la constructora que empezó el proyecto es la misma que está ahora.

Muchos negocios aún sobrevive, pero la tardanza de la obra ha generado estragos que han sido desastrosos para los propietarios de los negocios y para los mismos habitantes de la zona que incluso se han puesto agresivos con los trabajadores de la obra.

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