TAXISTA SE AUTOSECUESTRÓ: PGJE

Por boletín

Tijuana, B.C., 11 de marzo 2010, T.P.- La Procuraduría General de Justicia del Estado, a través del Grupo Antisecuestros de la Subprocuraduría Contra la Delincuencia Organizada, detuvo a Álvaro Montero Cancino de 40 años de edad, y de oficio taxista quien fingió su secuestro para conseguir dinero y seguir con la parranda.

Montero Cancino fue asegurado ayer en el área de Playas de Tijuana cumpliendo una orden de aprehensión urgente de parte del Juzgado de Primera Instancia Penal por el delito de autosecuestro, que es gravado por el Código Penal del Estado.

Agentes ministeriales del Grupo Antisecuestro recibieron la denuncia de parte de familiares de Álvaro Montero en el sentido de que desde el pasado 15 de febrero del presente año, se encontraba secuestrado, y que para su liberación exigían una cantidad indeterminada de dinero en efectivo.

De las investigaciones realizadas a partir de ese momento por la Policía Ministerial del Estado, se desprendieron datos que hacían suponer que se trataba de una autosecuestro, circunstancia que en fecha 9 de marzo del 2010 quedó corroborada, cuando compareció Álvaro Montero Cancino ante el Ministerio Público y refirió los datos relacionados de lo que hasta ese momento se creía era un secuestro.

En primera instancia refirió que fue secuestrado en esta ciudad, por unas personas que supuestamente lo amenazaron con armas de fuego y lo golpearon físicamente, para después trasladarlo a la ciudad de Morelia, Michoacán, en donde lo tuvieron, según él privado de su libertad, y finalmente liberado sin pago de por medio el seis de marzo de este año.

Después del interrogatorio y de los datos que ya habían recabado los investigadores, el sujeto comenzó a caer en contradicciones y terminó confesando que había sido un engaño planeado por él mismo, a fin de recabar dinero que le ayudara a pagar sus deudas y seguir con la parranda, y que había decidido salir de la ciudad para no ser descubierto por sus familiares, a quienes les estaba solicitando el rescate, a través de llamadas telefónicas que realizó dese su celular y de algunos teléfonos públicos.

Al estar ante la posible comisión de un delito, claramente señalado en el Código Penal, el caso fue consignado ante el Juzgado Penal correspondiente, solicitando la orden de aprehensión, la cual al tener las pruebas y declaraciones procedentes fue girada por la autoridad judicial y debidamente cumplimentada por la Policía Ministerial del Estado, dejando al detenido internado en la Penitenciaria de La Mesa para que responda por el delito de autosecuestro.

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