«CON SABOR A CINE»

Comunicado de prensa

CECUT

Tijuana, 11 de marzo de 2010

“A través de la cocina se llega a todas partes: a la historia, a la literatura, a la cultura, a la política”, planteó el director del Centro Cultural Tijuana, Virgilio Muñoz, al presentar el ciclo de conferencias “Intelectuales y la cocina” que tuvo como primer invitado al reconocido crítico de cine Gustavo García, el pasado miércoles 10 de marzo en El Ágora.

Este ciclo mensual de conferencias ofrecerá la oportunidad de acercarnos a México, a lo que somos como país y a lo que hemos sido en el pasado, a partir de la cocina y lo que han llevado a su mesa los mexicanos, expuso el director general del CECUT, quien anticipó algunos de los temas que serán abordados a lo largo de este año, entre los cuales figuran: erotismo y cocina mexicana, la deslumbrante curiosidad gastronómica de Alfonso Reyes y la comida de Diego Rivera comentada por su hija.

El ciclo “Intelectuales y la cocina” contará con invitados de reconocido prestigio, entre los cuales el maestro Muñoz mencionó a Guadalupe Rivera Marín, José Iturriaga, Cristina Barros, Eugenia Revueltas, Beatriz Escalante y la autora de Como agua para chocolate, Laura Esquivel, quien está por confirmar su participación, al igual que la pintora Martha Chapa.

Gustavo García, maestro universitario y crítico de cine, editor de la revista Intolerancia, especializada en el séptimo arte y conductor del programa de televisión Abrelatas, fue el encargado de iniciar este ciclo, con su conferencia “Con sabor a cine”, en la que hizo referencia a varias películas cuyas escenas aluden a la comida y al acto de comer.

Según explicó, decidió omitir algunas cintas cuya referencia a la comida resulta obvia desde sus títulos, como La gran comilona (1973) del italiano Marco Ferrari, El imperio de los sentidos (1976) del japonés Nagisa Oshima y La fiesta de Babette (1987) del francés Gabriel Axel. A cambio, Gustavo García acompañó su conferencia con una selección de escenas que muestran el acto de comer en películas de Charles Chaplin, Federico Fellini y Alexander Korda.

El concepto de gastronomía en el cine, es decir, la recreación de los elementos culturales asociados a los alimentos, es de aparición reciente en la pantalla grande, tal vez después de los años 70, pues anteriormente las escenas de este tipo se limitaban a mostrar el acto de comer de una manera muy pragmática, señaló Gustavo García.

Hay, sin embargo, algunas películas que exhiben el acto de comer en un contexto muy distinto, dijo el conferencista e ilustró sus palabras con la proyección de escenas de La leyenda del indomable (1967), del director estadounidense Stuart Rosenberg, en las que aparece Paul Newman, nominado al Oscar por esa actuación, protagonizando una apuesta establecida alrededor del acto de comer.

A continuación exhibió un fragmento de La vida privada de Enrique VIII (1933), del británico Alexander Korda, quien muestra con toda crudeza que comer es también un acto de poder, ilustrado en esta cinta por un monarca caprichoso y glotón, encarnado por el actor Charles Laughton.

Charles Chaplin, el genial actor-director inglés, es tal vez uno de los cineastas que con mayor tenacidad filmó escenas relacionadas con la alimentación, aunque el punto que se interesó en mostrar fue el hambre, aseguró Gustavo García al tiempo que proyectaba la famosa escena de Tiempos modernos (1936) en la que una máquina da de comer en forma automática a un obrero para evitar que suspenda su trabajo en la línea de montaje.

El crítico de cine ilustró también su afirmación de que a Chaplin le preocupaba más registrar las dificultades para comer o, más directamente, el hambre, con la proyección del fragmento de La quimera del oro (1925) en la que el célebre Charlot cocina su propio zapato para luego saborearlo con delectación y compartirlo con un compañero de infortunio, a quien no queda otro remedio que tomarle el gusto.

En todas esas películas aparece el acto de comer con un propósito que va más allá de la necesidad pragmática de alimentarse, dijo el conferencista, quien mostró escenas de la película Roma (1972), de Federico Fellini, en la que el director italiano filma escenas alrededor de la comida que retratan el bullicio de la cultura popular urbana de esos años en la capital de su país.

La cocina expresa naciones enteras y el cine ha recogido mucho del ser nacional de cada nación, sostuvo por último Gustavo García, quien anticipó que regresará al CECUT en julio próximo para participar en otra charla del ciclo “Intelectuales y la cocina”, en la que hablará de la presencia de la comida en el cine mexicano.

Si está interesado en el resto de nuestras actividades, lo invitamos a consultar nuestro portal http://www.cecut.gob.mx ?

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