SIN RESPUESTAS FAMILIARES DE POLICÍAS

Por Vicente Calderón
Tijuana,16 de febrero de 2010

Mauricio Alexander Rodríguez es el esposo de una mujer policía que se encuentra detenida en una carcel de Tepic Nayarit, acusada de vínculos con el crimen organizado.

Esta madre de familia, fue uno de los 25 agentes que fueron trasladados a las instalaciones militares, en el mes de marzo del 2009, después de que fueron citados por sus superiores de la Secretaría de seguridad pública argumentando que tenían una orden de presentación.

A pesar de que ha denunciado irregularidades en el proceso judicial y torturas fisicas y psicológicas por parte de los soldados asegura que no ha sido escuchado por las autoridades. Junto con otros familiares acudió con organismos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales pero no ha tenido resultados.

Sin embargo sigue buscando la forma de comprobar la inocencia de esposa igual que el resto de los familiares de los policías detenidos en diferentes casos.

Por eso ha distribuido una carta en espera de que alguien les auxilie para que el proceso contra los polciías se justo.

Esta es la carta:

Tijuana B. C. 13 de febrero de 2010

A quien corresponda:

En la ciudad de Tijuana Baja California transcurriendo el mes de marzo del 2009, se detuvieron a 25 policías municipales con engaños, violando sus derechos constitucionales, y sin presentarles ningún documento donde se solicita su presencia ante la autoridad correspondiente, para declarar por los supuestos ilícitos que se les imputa. Sin embargo, el secretario de seguridad publica de este municipio Julián Leyzaola Pérez, se encargó de encabezar dichas detenciones; bajo el engaño de una orden de presentación los policías aceptaron acompañarlo a la zona militar ubicada en esta localidad; ya que, tenían depositada su confianza en él por lo que ninguno opuso resistencia, sin imaginarse la pesadilla que se avecinaba para ellos, estando en llamado 28vo batallón de infantería. Por lo tanto, ante la vista de los militares, estos ya no eran policías si no delincuentes, pero, lo que se ocultaba tras dichas presentaciones dentro de las instalaciones militares lo empezaron a conocer estos policías municipales: la tortura. De a uno por uno como fueron llegando, se ensañaron tanto con ellos que se extralimitaron los militares en el uso de la violencia y del abuso psicológico. Con que objetivo aceptar confesiones falsas y posteriormente firmarlas, así como delatar a otros compañeros de la corporación, una vez logrado este objetivo, fueron arraigados por 40 días, bajo la acusación de pertenecer a la delincuencia organizada. Mientras tanto las familias de éstos esperaban indignados que finalizaran el tiempo de arraigo para aclarar con la defensa correspondiente y obtener la libertad de cada uno de ellos. Pero la realidad fue otra, nunca se imaginaron que iba a venir un segundo arraigo y una posterior encarcelación.

Es indignante el hecho de cómo los representantes del gobierno los obligó a la auto incriminación para obtener lo que utilizando las diversas formas de tortura; pero, se olvidaron de que estos señores trabajadores al servicio de la seguridad de la población de Tijuana tienen familias quienes exigían explicaciones, mismas que no eran contestadas; aún así y sin saber porque, las autoridades judiciales decidieron llevárselos de Tijuana a la cárcel del Rincón en Tepic Nayarit, pues aquí los familiares les estaban haciendo las cosas difíciles, porque hacían preguntas para las cuales ellos no tenían respuestas y estaban poniendo en tela de duda la calidad judicial del gobierno. Mientras tanto se mantenía con engaños a los familiares, se les dijo que al final del arraigo los podrían ver. ¿Cuál era la realidad? Los policías detenidos estaban siendo trasladados al estado antes mencionado, se descubrieron una serie de irregularidades presentadas en el trayecto de la nueva ubicación, y posteriormente fueron puestos a disposición de un juez federal en Tepic, quien les dio auto de formal prisión.

Durante algún tiempo se manejó el tema de las elecciones federales de diputados como la causa de dichas detenciones, por lo tanto el asunto más que judicial tiene visos políticos, y así la causa penal aunque se ha demostrado su inocencia, éstos no han sido liberados. Tanto así que en la apelación en contra del auto de formal prisión, ésta la hicieron conflicto de competencia para retrasar el proceso, que terminó resolviendo Mexicali ordenando al juzgado de Tepic resolver la causa. Esta situación ha generado tiempo y confusión tanto en lo moral como en lo económico de los familiares de los policías. Actualmente ya somos varias familias que no tenemos los recursos para pagar viáticos y visitarlos, ni para contratar los servicios de un abogado particular.

Mientras tanto la causa penal sigue su trayectoria; en el municipio de Tijuana los tienen catalogados como delincuentes, y aunque se han establecido denuncias ante la comisión de los derechos humanos nacional e internacional, hasta la fecha no se han reflejado ningún resultado. Tenemos el interés de acercarnos a la Suprema Corte de Justicia, para lograr que nuestros reclamos y la causa penal imputada a los policías sean escuchados por dicha autoridad y pongan los ojos en este caso. Sin embargo desconocemos los procedimientos correspondientes para dicho fin, por tal motivo pedimos a las personas relacionadas con los medios su ayuda, para denunciar las injusticias cometidas y revisen de la manera adecuada el caso. No queremos que esto se olvide, tenemos cartas escritas de puño y letra por los policías donde narran tal y cual lo que vivieron desde su detención hasta la fecha, contamos con el expediente cuaderno de exhorto donde vienen las declaraciones ministeriales y preparatorias de ellos mismas que ponemos a disposición de los medios, e incluso están los familiares dispuestos a dar entrevistas de lo sucedido y de lo que sigue sucediendo en los penales donde se encuentran. Es demasiado lo que estamos tratando de hacer pero nos bloquean en el trayecto, contamos con documentación donde la judicatura nos niega el apoyo indicando que no lo hicimos en tiempo y modo.

La apelación en contra del auto de formal prisión radicada en Tepic, fue enviada al magistrado de Chihuahua quien hasta la fecha no ha dado una resolución, y por la distancia es imposible acercarnos para recabar información y estar al tanto de lo sucedido. De esta manera rogamos su ayuda para resolver este caso.

Atentamente: familiares de policías torturados pertenecientes a la corporación municipal de Tijuana B. C.

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