SE SUCEDEN LAS EJECUCIONES

Por Leonardo Ortiz y Vicente Calderón

Tijuana, febrero 6 de 2010

Tres homicidios fueron reportados la tarde del sabado en la colonia Mariano Matamoros.

Los asesinatos se suman a la racha de ejecuciones que parece fuera imparable en Tijuana, desde que recrudeciera la violencia entre grupos antagónicos de narcotraficantes, en diciembre pasado.

En la calle Uxmal por el cruce con Teotihuacanos, quedó el cadáver de un hombre en la vía pública. El sujeto que vestía botas de hule y pantalón de mezclilla fue levantado por el servicio médico forense de un pequeño canal pliuvial que atraviesa la calle por en medio. La Procuraduría de justicia del estado identificó a esta persona como Juan Gabriel Sánchez Díaz, de 36 años de edad. En el boletín emitido por las autoridades consignaron que el cuerpo estaba «entre las ramas crecidas y la corriente del riachuelo, ahí mismo se encontraron 5 casquillos percutidos de calibre .9 milímetros. El crimen quedó registrado a las 15.15 del sábado.

Poco antes se había informado de otro crimen en la misma colonia, pero a unas cuantas calles de distancia. Por la calle Rafaela López Aguado y sobre la calle Corregidora, de acuerdo al reporte de las autoridades, encontraron dos cuerpos sin vida.De las victimas solo una ha sido identificada. Se trata de César Alberto Grijalva Félix. El otro permanece en calidad de desconocido, en espera que alguien llegue a identificarlo.

Estos hechos se notificaron a la policía ministerial a las 14.50, según informaron, mediante su departamento de comunicación y agregaron que a los occisos se les apreciaban varias heridas por arma de fuego. En el lugar encotraron 26 casquillos calibre .9 milímetros.

También en el este de la ciudad ocurrió el homicidio de un agente de la policía estatal preventiva del cual le informamos en otra nota en este mismo portal.

El viernes a pesar de la lluvia, también se reportáron hechos delictivos, en los que destaca el asesinato de un hombre que laboraba en una taquería en la colonia Sánchez Taboada.

En la avenida del mismo nombre, Sánchez Taboada, esquina con la calle Yonqueros los investigadores encontraron en el interior de la cocina el cuerpo sin vida de Severo Esteban Rodríguez Zárate. A simple vista se le apreciaban varias heridas por impacto de bala en el pecho y en los brazos. En este crimen también usaron los asesinos un arma calibre .9 mms. a juzgar por los 7 casquillos que el viernes por la noche recogieron de la cocina, convertida en escena criminal, los elementos de servicios periciales poco después de las 8 de la noche.

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