DENUNCIA REPORTERO A AGENTES FEDERALES

Redacción del Centro de periodismo y ética pública.
24 de noviembre de 2009

(CEPET/IFEX) – Manuel Morales, corresponsal de «El Sol de Tabasco» y «El
Heraldo de Chiapas», denunció haber sido objeto de amenazas por parte de
elementos de la Policía Federal, en Ixtapangajoya, Chiapas, al sureste de
México, mientras tomaba fotografías de un puesto de control y revisión de
vehículos, instalado por los uniformados en un entronque carretero.

De acuerdo con la versión del reportero, el 15 de noviembre de 2009 se
trasladó en un taxi al municipio de Ixtapangajoya, para cubrir una
manifestación de habitantes del ejido La Gloria, quienes reclamaban al
alcalde, Lorenzo Hernández Alvarado, el incumplimiento de promesas, el
abandono de servicios como electrificación y el mantenimiento a los caminos
rurales y urbanos, así como desatención en educación y salud.

Al llegar a la desviación situada sobre la carretera entre Pichucalco,
Chiapas, y Teapa, Tabasco, el periodista advirtió la presencia de un puesto
de revisión de la Policía Federal, donde elementos de la patrulla 11836
revisaban documentos a los conductores de vehículos que transitaban por ese
entronque carretero. Morales sacó su equipo fotográfico para tomar algunas
imágenes, pero uno de los agentes comenzó a caminar hacia él mientras se
llevaba en la mano el arma que portaba a la cintura y le pedía que se
identificara.

Pese a que el comunicador explicó que sólo le interesaba una foto para
ilustrar la presencia de la Policía Federal en las carreteras de la región,
el uniformado lo llevó hasta la patrulla, donde le arrebató la
identificación que lo acredita como corresponsal de «El Sol de Tabasco» y,
pistola en mano, le dijo directamente que lo mataría si no dejaba de tomar
fotos.

Temeroso de que algo pudiera pasarle, Morales se mantenía a la expectativa
de que algún otro periodista de algún medio local o estatal pasara por la
zona para cubrir las protestas de Ixtapangajoya y notara su presencia. Como
esto no sucedió, el periodista decidió gritar y pedir auxilio, luego de lo
cual corrió tratando de buscar refugio entre las familias de los domicilios
cercanos. Los agentes federales subieron al vehículo y lo interceptaron
metros adelante, donde le advirtieron que estaba en la mira y que se lo
llevaría «la puta madre» si seguía tomando fotos.

El periodista aseguró que hasta el momento ni la Fiscalía de Distrito con
cabecera en Pichucalco ni la Procuraduría General de la Republica (PGR) en
la región han querido iniciar la averiguación previa por la agresión en su
contra, por lo que llamó al procurador de Justicia de Chiapas, Raciel López
Salazar, a que gire instrucciones a la Fiscalía General del Estado con sede
en Pichucalco para que se le brinde apoyo en la presentación de su
denuncia.

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