FUNCIONARIOS HUYEN

De nueva cuenta y mediante un acuerdo especial, Tijuanapress.com reproduce otro de los reportajes de Expediente Público, dirigido por el periodista Lorenzo Garibay.

En esta ocasión Garibay devela como a pesar de los esfuerzos de las autoridades, el crimen organizado sigue operando en amplios sectores de nuestra frontera.

Busque Expediente Público con su voceador.

Por Lorenzo Garibay.

TIJUANA 24 de noviembre de 2009.- El problema del narco se agrava no sólo en otros estados del país, sino principalmente en esta frontera, donde han ocasionado secuestros, asaltos bancarios, robos de cajeros automáticos y el ajusticiamiento de cientos de vendedores de drogas al menudeo, además, del asesinato de varias decenas de policías y funcionarios.
Además, en Baja California, se libran dos batallas entre grupos antagónicos, uno es el del Cártel de Sinaloa, contra el de los hermanos Arellano Félix y otra es la que mantienen, Fernando Sánchez Arellano, alias “El Ingeniero” y Teodoro García Semental, alias “El Teo”, quien fue relegado por el primero y al que han querido acabar con la ejecución de varios de sus pistoleros.
En los últimos años, la delincuencia organizada ha logrado sembrar el pánico, no sólo entre los empresarios o ciudadanos comunes, sino también entre los mismos gobernantes, que han preferido elevar el número de escoltas para su seguridad personal y la de sus familias.
Algunos funcionarios y gobernantes han dejado de visitar algunos de los municipios en donde les han hecho las amenazas. Existe un caso preciso en el que un funcionario municipal decidió cambiar su residencia para irse a vivir a Estados Unidos y dejó el cargo que le confirió el alcalde.
Se trata de Héctor Juárez Pacheco, delegado en el Cerro Colorado, donde se logró saber no quiso tomar en cuenta de las amenazas que le hicieron integrantes del crimen organizado y cuando empleados de esa delegación realizaban su trabajo, que intentaron extorsionar a vendedores de discos y películas “piratas”, además de otros que exhiben automóviles en las calles, pistoleros al servicio de la mafia le advirtieron que “te vamos a matar, porque no entiendes”.
Junto con la revelación anterior, se dio a conocer que desde que fue nombrado delegado en el Cerro Colorado, Héctor Juárez, fue avisado que tuviera mucho cuidado con “la gente” que operaba en esa zona, pues ya se sabía que por mucho tiempo, sobre todo cuando en esa demarcación estuvo como jefe de la policía René Miranda, la maña era quien dominaba la zona.
Es importante señalar que la información fue ratificada por varios militantes del PAN, que conocieron del caso, incluso quienes ampliaron la información y quienes consideraron que con eso se cayó su aspiración de llegar al Congreso local, ,toda vez que de todos era conocido que buscaba ser candidato de ese instituto político para contender en los comicios electorales de 2010, cuando se renovará la Cámara de Diputados de Baja California y se eligen a los cinco aldaldes del mismo número de municipios en el Estado.

Lemus calentó la plaza

Sin embargo, en el asunto de Héctor Juárez, quien se había desempeñado como Secretario Particular de Jorge Ramos Hernández, durante su paso como director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, consideran que todo estaba “tranquilo”, pero a la llegada de Gustavo Lemus a la dirección de Inspección y Regulación Municipal, se calentó la plaza.
Explicaron que si los delegados y jefes de Inspección y Regulación estaban “apalabrados” con algunos grupos de comerciantes, Gustavo Lemus, sin saber como estaban las cosas, quiso ‘arreglar’ todo de un plumazo, pero nunca se enteró que algunos de esos gremios estaban entregando cuotas a miembros del crimen organizado.
En el caso de los vendedores de discos “piratas” o autos en la vía pública, entregan una cuota mensual, pero los segundos también facilitan vehículos que “arreglan” para cruzar droga a los Estados Unidos.
Así es que algunos piensan que Héctor Juárez, desconocía lo que los inspectores dirigidos por Gustavo Lemus, habían llegado para tratar de retirarlos de los lugares donde se habían acostumbrado a realizar sus actividades o para saber si había “arreglos” con funcionarios, los narcos fueron quienes ‘levantaron la voz’ y amenazaron al delegado en esa demarcación.
Lo anterior, quiere decir que en su afán de corregir algunas irregularidades que había durante la gestión de Enrique González Ríos, a quien le descubrieron decenas de “arreglos” con comerciantes de diferentes giros comerciales, Gustavo Lemus, llegó también a echarles a los mafiosos encima.
Nuestros informantes dijeron que no es el único delegado que se encuentra amenazado, porque en toda la ciudad existen comerciantes que han sido obligados, por el crimen organizado, a entregar una cuota mensual, como si fueran otros impuestos para que les permitan seguir trabajando.
En forma inocente, comerciantes que fueron consultados por expedientepúblico, aceptaron haber hecho un convenio con “esas gentes” para que los dejaran trabajar y “se comprometieron que nadie nos iba a molestar”, pues además aseguran que les dijeron que “si alguien nos llega a asaltar, se los digamos para que ellos arreglen las cosas”.
Las personas que fueron consultadas por este medio informativo, se negaban a responder si algunos de los mañosos ya se habían acercado a ellos para solicitarles algún dinero para que les permitieran trabajar y fue una mujer la que primero se decidió a hablar.
Esa mujer se lamentó, porque su propio hijo, que consume drogas, los haya llevado y la presionaba para que hiciera el compromiso con “esas gentes” para que cada mes les entregara dinero, pues agregó que le decía: “te van a dar protección y nadie te va a molestar, ni los pinches inspectores”.

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