TOQUE DE SILENCIO POR JAZMÍN

Por Daniel Angel/Leonardo Ortíz

Tijuana, B.C., 29 octubre 2009, T.P.- Jazmín ya no pudo responder al escuchar su nombre como lo hacía cuando pasaban lista en su escuela.

Fueron sus amigos quienes dijeron presente y dieron el último adios a la estudiante de 15 años que murió por una bala perdida, en circunstancias no muy claras, tras el enfrentamiento entre policías y delincuntes.

Luego de escuchar el toque del silencio, la comitiva de familiares con el féretro de la adolescente avanzó por el bulevar Guerrero de Rosarito hasta la secundaria Lucio Blanco.

Allí, lágrimas y globos blancos recibieron el cuerpo de la joven que murió mientras le ayudaba a su madre a instalar un puesto de comida,con el que se ganaban la vida.

La profesora Laura Elena Osuna, quien tuvo como alumna a la menor en primer grado, recuerda la forma en que otro maestro le dio la noticia.

«Me dijo: nos la mataron maestra, en la balacera. Cómo, dije yo. No puede ser posible que esto siga avanzando y sobre todo con nuestros jóvenes que todavía les falta vivir; les queda mucho por vivir».

Los rostros desencajados de sus compañeros de clase reflejaban el dolor de la pérdida.

Fue el llanto el que habló por todos y se convirtió en una solicitud, en una exigencia a las autoridades que no es nueva.

«Que no están tomando bien las cosas, que deberían de tener más vigilancia y que deberían de acabar con todas las cosas que están pasando».

Elizabeth es compañera de Jazmín Torres, y ya había perdido a otro amigo a causa de la violencia en la llamada guerra contra el narcotráfico.

«Ya son dos compañeros que me matan…el otro fue en el granero, hace dos años se me hace».

Habla de octubre del 2008 cuando hombres armados llegaron a una veterinaria de Rosarito y asesinaron a tres personas; horas antes se había registrado el homicidio de dos policías municipales y una pareja.

A casi un año de esa tragedia, otra tocó a la puerta de esta familia ajena a la lucha entre autoridades y delincuentes.

Después de la misa de cuerpo presente, el padre de Jazmín, Melquiades Torres, quien regresó de Estados Unidos para estar presente en el sepelio, habló sobre su sentir.

«Es un dolor muy grande que sentimos todos nosotros, todos los que la queremos».

Por ahora, de esa balacera ocurrida en cuesta blanca, de donde poca información oficial se ha desprendido, la Procuraduría de justicia en el estado dio a conocer mediante un comunicado que el proyectil encontrado en el cuerpo de la menor «resultó sin relación» con las armas decomisadas ese día y que ya han sido examinadas.

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