LA CRUZ ROJA MARCANDO 911

La crisis económica nos ha puesto a todos en graves aprietos.

Muchos han perdido su empleo por esta recesión económica mundial que, podrá haber empezado en Estados Unidos, pero que está acabando con nosotros.

Los que han podido conservarlo buscan cualquier forma de gastar menos, aunque a esto no se le puede llamar ahorrar en las condiciones actuales.

Por eso muchos han optado por evitar esas cooperaciones «de voluntariamente a fuerzas» que nos «piden» las distintas dependencias de gobierno.

Están en la revalidación de las licencias de conducir, en el recibo del agua y en otros trámites como el pago del impuesto predial al Ayuntamiento.

Hay que reconocer que si el contribuyente se da cuenta del cobro, puede decir que no lo quiere lo eliminarán.

Hay incluso empresas como Telvista que regularmente les descuentan un peso a sus empleados cada que les pagan.

Esto viene a colación porque la Cruz Roja de Tijuana ha visto como los donativos han ido disminuyendo desde hace ya bastante tiempo.

No sólo estos, sino los que les tradicionalmente les hacían en especie.

Por esto los directivos de la institución dijeron que tendrán que cerrar el hospital de emergencias, cuya operación es sumamente costosa si no reciben más apoyo.

Y es que no es sólo que sean víctmas de la carestía y de la falta de respaldos. También hay que considerar que la ola de violencia ha incrementado la demanda de servicios de la benemérita institución.

Y muchos de los que saben, nos han comentado que la Cruz Roja (con todas las carencias que pudiera tener) tiene el mejor servicio de trauma en la ciudad.

«Si te accidentas» – me dijo un experimentado funcionario – «más vale que te lleven a la Cruz Roja».

Por eso es necesario que hagamos el esfuerzo para apoyarlos.

En la colecta más reciente, la ayuda no fue la esperada a pesar de que la imagen pública de la «Cruz» es muy probablemente la mejor.

Les tocará a ellos mejorar su administración y servicio. Como nos piden a todos los demás; hacer más con menos.

A nosotros como ciudadanos nos toca hacer un sacrificio por ella, porque fundamentalmente sus lemas de promoción están más vigentes que nunca :

«No hay nadie tan rico que no pueda necesitarla ni tan pobre que no le pueda ayudar».

Al rato paso a dejar el equivalente a 10 cervezas como donativo.

Imagínate si todos en esta ciudad hiciéramos lo mismo. Aumentaría la colecta y muy probablemente disminuiría sus gastos de operación.

Posdata:

Para que quiere una botarga el gobierno del estado?

Y conste que no me refiero a ningún funcionario que tal vez sea igual de efectivo.

Es un mono que vi durante al «Expo mujer es progreso» que me llamó la atención.

No pude descifrar que era.

Aunque creo que bien podríamos decir que es solo un gasto superfluo en una epoca de crísis.

Mejor que junten eso, y lo que gastó la Procuraduría en mandar hacer esas «pulseritas» de tela que solo sirven para generar más basura y se lo donen a la Cruz Roja.

De poquíto en poquíto, no?

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